El hurón: Un juego sucio de compadres
jueves 31 de marzo de 2011, 21:17h
Decía don Pío Baroja que la política es un juego sucio de compadres. Pues va resultar que sí, querido Gumer. Basta con husmear un poco para darse cuenta que algo huele a podrido en nuestro laberinto político. Éste es un gallinero en el que el deporte favorito es tirarse los trastos a la cabeza y el “y tú más”. La dictadura idiota de lo mediático, que ha escrito recientemente la periodista Rosa Montero, se encarga de poner la guinda al pastel. Reconozco que, desde hace algún tiempo, me invade un cierto hastío porque la falta de imaginación es increíble. Creo, según he leído, que estos días han cerrado un “banco de pensadores” que patrocinaba la Junta de Castilla y León. No me extraña, porque la parida era sublime. Seguro que alguno de los que son capaces de pensar, que los hay, se percató de la necedad del invento y sugirió su cierre. Malos tiempos para los bancos, los del dinero y los del pienso.
-A esa tropa, jefe, se les llama ‘tocapelotas’.
Más o menos, Gumer, aunque esa palabreja no la he encontrado en el diccionario. De babor a estribor, tú ya me entiendes, estamos rodeados de algunos personajes que los ciudadanos/votantes no nos merecemos. Es bien sabido que por la boca muere el pez.
-Nombres, nombres, inquiere el hurón.
Podríamos llenar la guía telefónica. Ahora, con las elecciones viene una etapa estupenda para este espécimen que se prodiga como las setas, hasta el punto de que algunos, incluso, comparten con los hongos su condición de venenosos. Permíteme que sea cobarde, pero hoy no pongo nombres. La mayoría de los lectores de DC los conocen sobradamente. Son gente que, por lo general, no piensan, visten de corbata y algunos hasta tienen coche oficial y secretaria.
-Así, también me apunto yo.
No, Gumer. Tú lo que eres es un ‘rompehuevos’, que es algo así como tocapelotas elevado al cubo. Pero dejémonos de bromas (suponiendo que lo dicho anteriormente fuera una broma, que yo creo que no). Estos días he terminado de leer el último libro, muy aconsejable por cierto, de Joaquín Leguina (‘El duelo y la revancha’, publicado por La Esfera de los Libros). Este veterano socialista gusta llamar a las cosas por su nombre. En sus últimas páginas, ofrece unos consejos para políticos, con mando en plaza, que pueden resultarles de gran utilidad. Comienza diciendo que la bondad no basta (atención presi), que hay que tomar postura, incluso cuando no estemos totalmente seguros de nada (atentos vices), mirar y oír al adversario, porque nadie tiene en exclusiva ni la verdad ni el error (aplicable a toda la clase política)… En fin, como señala el autor “ocuparse del mundo, saber que la política no puede hacerse desde un campanario… y, aunque nadie lo haya comprobado, pensar que el movimiento de las alas de una mariposa en Australia puede provocar un huracán en Montevideo”. Y remato recordando a los malpensados que este viejo zorro de la política, al que conozco desde hace algunos lustros, es un estupendo escritor que a los primeros que pone firmes es a los de su propia casa. Comme il faut.
Félix Lázaro. Periodista.
Las notas de Gumer. 1.- Je, je, me sugieren muchos amigos que nada de año sabático, que hay que darle la anticipada a más de uno.