lunes 13 de junio de 2011, 20:29h
Actualizado: 18 de junio de 2011, 14:36h
Es doloroso aceptarlo, pero esta vez tiene razón Esteban González Pons, el portavoz del Partido Popular: ahora es ETA la que tiene en sus manos la agenda.
El repugnante espectáculo que ha dado un enorme porcentaje del llamado pueblo vasco al votar a Bildu se ha trasladado a las instituciones municipales y autonómicas, y se ha reforzado con la actitud no menos repugnante del PNV haciendo lo que ha hecho casi siempre: apoyar a los cachorros. Se está mejor con un asesino de casa que con un español perseguido. No pasa nada por que a un concejal del PP le amenacen en Elorrio después de que se haya tapado la nariz para votar al PNV con tal de que no gobernara el grupo que, para demostrar su conversión a la democracia, le ha amenazado, insultado a las puertas del ayuntamiento.
Lasarte, qué doloroso Lasarte. Allí asesinaron a un tipo cuyo delito era ser español. Y van a ocupar su puesto lo que aplaudieron el crimen o, los más humanos de ellos, miraron para otra parte para no tener que demostrar compasión.
El País Vasco (ven y cuéntalo) vive hoy la antesala de la victoria de los nazis. Sí, los nazis, o sea, nacionalistas y xenófobos. Y preparan sus hijos más orgullosos la vuelta de los gudaris victoriosos.
Unos gudaris que ya estaban derrotados, que no tenían ni para pagarse un hotel en las Landas. Unos gudaris que están calculando (los cerebros más torpes pueden calcular), cuándo y cómo perdonarnos la vida. Están pensando en a quién le van a arrojar su victoria a la cara, al PP o al PSOE, los partidos que han sufrido más bajas por su patriótica acción.
En realidad les da tanto una como otra cosa. PP y PSOE son lo mismo para ellos. (Para mí también allí en el País Vasco). Lo que van buscando es el momento en que puedan anunciar que Bildu es la representación genuina de su pueblo, de EuskalHerria.
Y ese día, el hombre que maneja los tiempos va a tragarse una terrible medicina: los tiempos los ha tomado para sí el que había perdido ya el tren.
Qué mal lo hemos hecho. Esta batalla la han ganado los nazis. Esperemos que no hayan ganado la guerra. Esperémoslo porque hay muchos vascos de bien. Que son minoría en las urnas, eso sí.