La reunión que mantuvo la Ejecutiva del PSOE este lunes estuvo centrada en el debate del estado de la Nación que comienza este martes. Zapatero no asistió ya que estuvo desde primera hora de la mañana en la Moncloa preparando con sus principales colaboradores la estrategia que mantendrá en el pleno frente a Mariano Rajoy, cuyo equipo también está dedicado en cuerpo y alma a dar los últimos retoques a su discurso.
A estas alturas pocos dudan de que el terrorismo no vaya a ser el centro de la discusión política, pese a que hay algunas frases, como la que dejó caer José Blanco fuera de micrófonos tras la reunión de la dirección de su partido, que inducen a pensar que a ultima hora podría haber un ‘pacto’ para rebajar la tensión en el hemiciclo. “Yo no apostaría por que ese vaya a ser el eje principal del debate”, dijo el número dos socialistas en tono misterioso ante un corrillo de periodistas.
Sin embargo, lo que había dicho minutos antes desmontaba cualquier especulación en este sentido. El secretario de Organización del PSOE tuvo duras palabras contra el jefe de la oposición y vaticinó que repetirá en el Congreso un discurso “reaccionario, crispador, desleal, antiguo e inmoderado”, mientras se mostró seguro de que los demás grupos aportarán ideas “provechosas e interesantes”. Se da por seguro que tanto el PNV, como ERC, EA, Na Bai e IU presentarán iniciativas sobre este asunto.
Blanco no quiso precisar si el PSOE tiene pensado presentar sus propuestas de resolución propias sobre terrorismo o planea sumarse a alguna de los otros grupos a través de enmiendas. Todo estará en función de cómo se ‘comporte’ Rajoy. Si el líder de la oposición endurece su discurso y pide a Zapatero explicaciones sobre las revelaciones del diario proetarra Gara y le exige un compromiso para que no vuelva a negociar con ETA, el PSOE se reserva el derecho a presentar una resolución el último día del debate encaminada a “reforzar la unidad de todos los demócratas frente a ETA” lo que volvería a dejar al PP sólo ante los demás grupos de la Cámara. “Si el parlamento expresa alguna posición sobre el terrorismo debe ser sobre la base del consenso y la unidad. Todo lo que refuerce esta unidad será positivo, y cualquiera que nos divida y enfrente será sencillamente negativa”, enfatizó Blanco.
En Génova también estarán muy atentos a lo que diga Zapatero. Los asesores de Rajoy argumentan que también dependerá de las intenciones que muestre el presidente sobre la firmeza en el futuro sobre la lucha contra el terrorismo para que Rajoy apriete o afloje la cuerda. El presidente del PP quiere se el presidente se comprometa ante los ciudadanos solemnemente y de una vez por todas a negociar en el futuro con la banda etarra o su entorno. De no hacerlo también los populares se reservan la posibilidad de presentar sus iniciativas sobre este tema.
Pero, además, todo señala que el juicio del 11-M, que este lunes quedaba visto para sentencia, servirá a Zapatero de munición contra Rajoy en función a como se desarrolle el debate. Si la situación se tensa, el presidente también utilizará el asunto para acusar al líder de la oposición de estar instalado en “la mentira”, como ha demostrado el juicio sobre el mayor y más sangriento atentado de la historia de nuestro país cometido por grupos islamistas y no por la banda terrorista ETA como desde el primero momento mantuvo el anterior gobierno presidido por José María Aznar, que también ha irrumpido inopinadamente en el debate sobre el estado de la Nación a escasa horas de que comience.