Neutralizado Brasil
Venezuela consigue meritorio empate
domingo 03 de julio de 2011, 23:23h
Actualizado: 06 de julio de 2011, 17:51h
Las selecciones de Venezuela y Brasil igualaron a 0 en el primer partido de su grupo en la Copa América, jugado en el estadio de La Plata en Argentina. Durante el primer tiempo del encuentro el combinado brasileño comandó el ataque, pero fue la “vinotinto” la que llevó más oportunidades de peligro en el segundo periodo.
Venezuela maniató a los brasileños con orden y disciplina en el centro de la cancha, anuló al media punta Paulo Henrique Ganso con un marcaje corto y consiguió mantener alejado de su área a Neymar, en el primer encuentro del Grupo B, que completan Paraguay y Ecuador.
Brasil dominó de forma abrumadora en los primeros quince minutos, pero después bajó de intensidad y se acabó diluyendo totalmente en la segunda parte, en un día muy gris de Robinho y en el que Pato tuvo las mejores ocasiones.
En el minuto 22, el equipo auriverde desperdició la oportunidad de marcar el primer gol, por parte del delantero Alexandre Pato, de cabezazo al arco, pero previamente se pitaba la falta del delantero venezolano Oswaldo Vizcarrondo.
Otra vez Pato dejó perder el chance de anotar, en el minuto 31, tras pegar hacia el arco venezolano y en la segunda parada del partero criollo Renny Vega por debajo impidió el gol brasileño.
En el minuto 38, el venezolano Vizcarrondo salvó a la selección tras contragolpe que definió Robinho sacándose al arquero Vega de encima. Sin embargo, tras barrerse, el delantero nacional evitó que el esférico entrara.
Neymar desplegó un amplio repertorio de regates con los que desmadejó una y otra vez a sus marcadores, pero la joven figura brasileña estuvo por lo general demasiado lejos del arco de Renny Vega y casi no tuvo oportunidad de llegar con peligro.
Después del chaparrón inicial, Venezuela se recompuso y plantó cara en el centro de la cancha, interrumpiendo el juego interior de Brasil y cortando la correa de transmisión con los delanteros.
Sin poder avanzar por el centro, Brasil recurrió a los balones largos en dirección a Alexandre Pato, que ejercía de único ariete y tuvo las mejores ocasiones de gol, incluido un remate al larguero en el minuto 26.
Un remate flojo de Robinho originó la jugada más polémica del partido, cuando el defensa Oswaldo Vizcarrondo sacó el tiro bajo palos con el hombro, mientras se caía al suelo. El árbitro no concedió penalti tal y como pidió en masa la afición brasileña.
Tras el descanso el equipo dirigido por César Farías mostró más voluntad de disputar la pelota, pasó a jugar en el campo contrario por primera vez en el partido e intentó golpear a Brasil sirviéndose de la velocidad de Salomón Rondón y Nicolás ''Miku'' Fedor.
Los brasileños, si bien habían perdido el control del juego, seguían ofreciendo más sensación de peligro en las ocasiones que el balón llegaba a los pies de Neymar y Pato, que eran cada vez más escasas con el paso del tiempo.
El seleccionador brasileño, Mano Menezes, intentó recuperar el control del centro de la cancha a la desesperada dando entrada en un doble cambio al joven Lucas Moura y a Elano.
La pareja de centrocampistas tampoco consiguió devolverle a Brasil el juego interior que tanto necesitaba ante una Venezuela que mantuvo la compostura hasta el pitido final.