Si no se corrigen las intenciones actuales de la Comisión Europea Andalucía podría perder más de la mitad de los fondos de la PAC
ASAJA-Sevilla reclama al Gobierno Andaluz la defensa a ultranza del Posicionamiento Andaluz
viernes 05 de agosto de 2011, 22:38h
Actualizado: 06 de agosto de 2011, 16:47h
ASAJA-Sevilla ha tenido acceso directo a las propuestas legislativas de la Reforma de la PAC más allá de 2013, que se presentarán de forma oficial el próximo otoño. Del análisis de estos documentos, se confirma la intencionalidad que la Comisión Europea sugería en su Comunicación oficial de noviembre de 2010, con un modelo de tramos o capas para los pagos directos, una propuesta que resultaría especialmente catastrófica para Andalucía, puesto que no respeta la gran diversidad de cultivos, zonas y sistemas de explotación existentes en nuestra región, lo que nos hace diferentes a otras regiones españolas y europeas.
Se tiende a un modelo de “tasa plana” uniforme para todos los agricultores y sectores agrícolas, sin tener en cuenta las características específicas de cada sector, comarca o sistema de explotación (por ejemplo, diferenciación entre el secano y el regadío).
Esta pretendida tasa plana resultaría tremendamente lesiva para Andalucía, ya que es la región que recibe más ayudas por la diversidad, singularidad y altos costes de producción de sus cultivos. En concreto, Andalucía recibe 1.600 millones de euros anuales, lo que supone el 35% de los fondos de la PAC que llegan a España, cifra muy similar a lo que Andalucía aporta a la Producción Final Agraria española. La Reforma que plantea la Comisión Europea pondría en peligro más de la mitad de estos fondos, lo que provocaría la pérdida de activos agrarios (según datos oficiales del último Censo Agrario el número de explotaciones agrarias se ha reducido entre 1999 y 2009 un 23,2% en España y un 34,3% en Andalucía), el abandono de la actividad (con sus consecuencias económicas, sociales y medioambientales) y se pondría en peligro la supervivencia de las explotaciones, situación ya suficientemente constatada con la paulatina y continua caída en picado de la renta agraria de los últimos años, que en el último ejercicio fue de un 12 %.
Si a ello unimos la crisis de precios sin precedentes, donde todas las producciones agroganaderas están vendiéndose por debajo de sus costes de producción, el panorama es aún más desolador.
Si tomamos como ejemplo uno de los cultivos más representativos de Andalucía, el olivar, que actualmente percibe el 50% de las pagos directos de la PAC que vienen a Andalucía, el efecto que puede provocar esta propuesta resultaría catastrófico para los más de 300 municipios de la región que dependen directa e indirectamente de este sector, teniendo en cuenta que en torno al 40% de su renta proviene de estos pagos directos.
Por otra parte, la propuesta en la que trabaja la Comisión Europea, no avanza en la simplificación, sino que por el contrario, va a generar más complejidad, burocracia y más cargas medioambientales de las ya existentes en el sector agrario, que hay que recordar, viene cumpliendo desde hace muchos años altos requisitos medioambientales (no exigidos a países terceros), de seguridad alimentaria y de bienestar animal. En este sentido, se está imponiendo una tesis de una PAC absolutamente verde, donde se olvidan los criterios de producción, rentabilidad de los agricultores, e incluso el principal objetivo de la PAC: garantizar a los ciudadanos alimentos sanos y a precios razonables”.
A todo este análisis cabe añadir el hecho de que en la Propuesta del Marco Financiero Plurianual para el periodo 2014-2020, presentada el pasado mes de junio, la PAC es la única partida que se reducirá, en un 12%. Si a todas estas reducciones presupuestarias de carácter general añadimos las derivadas de la propia aplicación del modelo que propone la Comisión, el resultado sería realmente catastrófico para el conjunto de nuestras explotaciones, teniendo en cuenta la gran importancia de los pagos directos en la formación de la renta de los distintos sectores agrícolas y ganaderos.
Por tanto, desde ASAJA-Sevilla pedimos al Gobierno y al resto de fuerzas políticas nacionales y regionales, que hagan una alianza en común, dado que nos encontramos ante unos meses cruciales para corregir esta nefasta propuesta exigiendo el máximo de resposabilidad para que, lejos de centrarse exclusivamente en las próximas elecciones, no perdamos ni un solo minuto en la defensa de un sector vital para nuestra economía como es la agricultura.
Desde ASAJA-Sevilla exigimos al Gobierno que reaccione con celeridad y contundencia para conseguir cambiar radicalmente el sentido de esta propuesta tan negativa para los intereses de la agricultura española y andaluza.
Asimismo, reclamamos al Gobierno andaluz que, ante la dejadez del Gobierno español, cuya posición todavía desconocemos, ponga en valor el Posicionamiento Andaluz firmado el pasado 2 de marzo por todos los agricultores, ganaderos y cooperativas andaluzas y por la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía.