A nueve días hábiles de que expire el plazo de trabajo otorgado a la Asamblea Constituyente, el distanciamiento entre el MAS y Podemos se acrecienta y el partido oficialista está decidido a que ese cónclave continúe su trabajo sin la autorización del Congreso, no obstante el riesgo de que hayan demandas contra las decisiones que tome después de la fecha tope: el lunes 6 de agosto.
La ampliación parlamentaria depende justamente de un acuerdo entre el MAS y Podemos, ya que sólo entre estas dos fuerzas es posible lograr los dos tercios de voto que requiere la norma.
´Nosotros tenemos bien clara la figura... si el Congreso nos dice primero veremos los dos tercios, o el tema del referéndum regionalizado, entonces es preferible que la Constituyente revise su decisión y empiece a trabajar en las decisiones internas que soberanamente puede tomar´, señaló el jefe de la bancada del MAS en el Senado, Santos Ramírez.
El jefe de la bancada de constituyentes del MAS, Román Loayza, confirmó que, de no haber autorización congresal, ´nosotros vamos continuar con el debate en el plenario, porque somos asambleístas soberanos”.
Dijo que acudieron al Congreso sólo para que canalice la asignación presupuestaria para ampliar el plazo de trabajo de los asambleístas y no para que los parlamentarios definan las condiciones de trabajo de la Asamblea. “No vamos a retroceder y vamos a continuar junto a las organizaciones sociales´, insistió.
El anuncio se produjo mientras en Sucre Podemos abandonaba una reunión para conformar las comisiones mixtas y en La Paz el jefe de este partido, Jorge Quiroga, reiteraba su demanda para que la nueva Constitución sea aprobada por dos tercios de voto en el pleno de la Asamblea y luego ratificada por votación mayoritaria en los nueve departamentos.
“Imaginemos que el referéndum de la Constitución se aprueba con mitad más uno de Bolivia, pero con 2, 3 ó 4 departamentos con 70% de rechazo a la Constitución. Ese será el gran engendro de división, un germen de confrontación entre las regiones“, advirtió, ante el rechazo del MAS.
Ayer fue suspendida la reunión de jefes de bancada que debía tratar el tema de la ampliación y el vicepresidente álvaro García Linera anunció para hoy la realización de ese encuentro. ´Vamos a trabajar desde mañana (hoy) en la tarde. La voluntad de todos los partidos y jefes de bancada es trabajar sistemáticamente y buscar acuerdos para garantizar una ley que complemente y acompañe a la decisión que tomó la Asamblea de prolongar sus actividades hasta diciembre´.
Podemos condiciona la autorización a un acuerdo político sobre temas como un límite de artículos en disenso que podrán ser sometidos a un referéndum, lo que el oficialismo rechaza.
´Cualquier iniciativa sobre condiciones para garantizar o no la prolongación de la Asamblea, simplemente tiene que asumirse como una petición y nada más. La autoridad soberana para definir el trabajo de la Constituyente son los propios asambleístas´, señaló el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
El asambleísta Mauricio Paz (Podemos) sostuvo que ´a partir del 7 de agosto, si no hay una ley que modifique la Ley de Convocatoria, la esencia institucional de la Asamblea dejará de tener legalidad y efecto jurídico y, por tanto, el MAS estaría entrando en una ilegalidad”. El diputado Peter Maldonado (UN) dijo que ´sería un grave error de la Constituyente autoampliarse“.
“(Aunque no haya ampliación) vamos a continuar con el debate en el plenario porque somos asambleístas soberanos”.
Román Loayza.