El Nuevo Día abre su edición de la fecha con el anuncio del Paro Nacional de Choferes. Al menos 3.000 choferes asalariados de todo el país decidieron ingresar en una huelga general indefinida exigiendo mejores condiciones de trabajo y beneficios sociales.
Choferes de los nueve departamentos de Bolivia acordaron paralizar sus actividades a partir de las cero horas de hoy y para ello desde las 05.00 procederán al bloqueo de la salida de buses en todas las terminales de capitales y provincias.
Luis Rodríguez, secretario ejecutivo de la Federación de Choferes Asalariados de Santa Cruz, lamentó que el Gobierno ni los propietarios de las empresas de transporte, se hubiesen pronunciado sobre el pliego petitorio que presentaron hace un mes.
“No puede ser que un profesional del volante sea tratado como un changador, esto sin faltar el respeto a los cargadores”, dijo. Rodríguez se refirió al salario que gana cada chofer. “Sólo nos pagan 800 bolivianos y la responsabilidad que llevamos es enorme al transportar vidas humanas”.
Demandan un salario mensual de 3.000 bolivianos, alojamiento en cada ciudad para que puedan descansar.
Los secretarios ejecutivos de las federaciones de choferes de La Paz, Simón Ayaviri y de Cochabamba, Carlos Moscoso, confirmaron la medida nacional a El Nuevo Día. En contactos telefónicos ambos explicaron que la huelga indefinida paralizará al menos 2.000 buses que cubren el transporte de personas y carga en el país.
“Consideramos que nuestras demandas van a ser apoyadas y comprendidas por la gente. ¿Cómo quieren que demos seguridad si tenemos que dormir en el vehículo porque no tenemos un alojamiento. Nos pagan 20 bolivianos de viáticos al día y nos obligan a cumplir trabajos ajenos a nuestra profesión. Hacemos de cargadores, ayudantes, mecánicos y hasta de cuidantes “, denunció el dirigente paceño.
Por su lado, Moscoso afirmó que el 16 de julio de 2006 enviaron un pliego petitorio a la Federación de Propietarios de Vehículos de Larga Distancia y al Ministerio de Trabajo y hasta el momento no recibieron ninguna respuesta.
“Los dueños de las empresas de transporte pidieron un compás de espera para dar solución al problema, pero después mantuvieron silencio absoluto y por el contrario comenzaron a enviar comunicados a los choferes advirtiendo sobre posibles consecuencias si se llegaban a un paro”, puntualizó el dirigente cochabambino.
Coincidieron en afirmar que todo ómnibus que ingrese a cualquier terminal del país, sea de transporte interdepartamental o interprovincial, quedará inmovilizado en un área preestablecida para el efecto.
Anticiparon que la huela será levantada sólo cuando se firme un convenio con los dueños de las empresas de “flotas” con la participación del Ministerio de Trabajo, de manera que las demandas sean atendidas.
Garantizan el servicio
Ante el anuncio del paro indefinido de los choferes asalariados, administradores de las empresas de transporte señalaron que la venta de pasajes es normal y que se descarta cualquier posibilidad de paralizar sus servicios.
Enrique Millán, administrador de la flota El Dorado, aseguró que la medida corresponde sólo a un sector de los choferes y no al conjunto de los conductores. “Los propietarios de la empresa ya están tomando recaudos para que el servicio sea normal”, dijo Millán.
Otros administradores coincidieron en afirmar que el transporte de pasajeros de larga distancia se mantendrá inalterable y que los vehículos partirán de acuerdo a horas preestablecidos.
En la oficina de Tránsito de la Bimodal se informó que no recibieron ninguna comunicación sobre un posible paro, pero que ellos harán respetar el derecho de los pasajeros.