La muestra podrá verse en el Círculo de Bellas Artes hasta el 30 de septiembre
La exposición 'Farándula cubista' conmemora el siglo de 'Las señoritas de Avignon'
martes 25 de septiembre de 2007, 18:11h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
La muestra 'Farándula cubista', del pintor mexicano Antonio Álvarez Morán, conmemora los 100 años de 'Las señoritas de Avignon' en un particular homenaje a Picasso y a las vedettes. En la muestra son protagonistas los elementos picassianos a los que Álvarez Morán superpone dibujos ejecutados a partir de fotografías de bailarinas mexicanas. La exposición podrá verse en el Círculo de Bellas Artes hasta el 30 de septiembre.
'Farándula cubista' contiene una serie de siete pinturas inspiradas en cuadros de Picasso que datan de 1907, fecha en la que llevó a cabo 'Las señoritas de Avignon', sincretizando elementos de la cultura mexicana. En concreto, el pintor realiza un homenaje a las vedettes de los años 70, utilizando su imagen para incorporarla a las versiones de las siete láminas del pintor malagueño.
"Se produce una fusión entre el color y el desnudo", ha apuntado Antonio Álvarez Morán al referirse a que en sus versiones predomina el colorido y se mantiene el interés por el desnudo femenino, utilizando los cuerpos de reconocidas vedettes de México como Lyn May o Tongolele.
En la muestra son protagonistas los elementos picassianos, a los que Álvarez Morán superpone dibujos ejecutados a partir de fotografías de bailarinas mexicanas. Las imágenes seleccionadas están apegadas fielmente a las poses tomadas por las figuras de los cuadros elegidos del pintor malagueño, que van evolucionando hacia un diálogo de color y fuerza. Álvarez Morán, quien se reconoce como "iconofílico", es un apasionado de la imagen y por ello ha decidido unir sus dos pasiones: la fotografía y la pintura, para hacer un homenaje.
Así nació la idea de realizar esta muestra que relaciona una obra de hace cien años, como 'Las señoritas de Avignon', con las técnicas más vanguardistas. "Cuando era pequeño en mi cuarto había cuadros de Matisse y Picasso, y pósters de Lyn May", ha apuntado el pintor, quien ha señalado que quizás fuese éste "el verdadero origen" de la idea que ahora ha plasmado sobre los lienzos.