Los restos de Stanley Mera descansan en el cementerio viejo de Alcalá de Henares
Los Reyes y las máximas autoridades despiden en un funeral sobrio a los militares muertos
miércoles 26 de septiembre de 2007, 17:51h
Actualizado: 10 de octubre de 2007, 11:36h
Los Reyes, junto con el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, autoridades civiles y la cúpula militar, han rendido un homenaje de despedida a los soldados Germán Pérez y Stanley Mera, muertos el lunes en un ataque contra las tropas españolas en Afganistán, en un funeral de Estado marcado por la sobriedad.
La ceremonia se celebró en la sede de la Brigada Paracaidista (BRIPAC), en Paracuellos del Jarama (Madrid), unidad a la que pertenecían los dos fallecidos, cuyos restos mortales fueron entregados a sus familias para ser enterrados en las próximas horas en Sevilla -Germán Pérez- y en Alcalá de Henares -Stanley Mera-. Sobre sus ataúdes, cubiertos con la bandera de España, el Rey impuso, a título póstumo, la Cruz al Mérito Militar con distintivo rojo, concedida a los militares muertos.
El acto comenzó con la llegada, pasadas las 11:30 horas, de don Juan Carlos y doña Sofía al acuartelamiento, momento en el que se acercaron a los familiares de los fallecidos para ofrecerles consuelo. Algo más de una hora duró el funeral, oficiado por el arzobispo general castrense, Francisco Pérez González, quien afirmó que la muerte "miserable y violenta" de los dos soldados "nos deja sin palabras".
Sin embargo indicó que "los militares saben a lo que se exponen" en el cumplimiento de su profesión y "cuando llega la muerte la viven como un acontecimiento más". Los familiares de las víctimas siguieron el funeral con gran entereza y sólo en dos momentos concretos rompieron a llorar: en el homenaje a los caídos y al recibir la boina de paracaidista y las condecoraciones, de manos del jefe de la BRIPAC.
La ceremonia, que transcurrió con el protocolo militar, arrancó con los acordes de la marcha fúnebre, mientras ocho compañeros legionarios paracaidistas llevaban los féretros a hombros y los depositaban en sus armones. Una compañía de honores de legionarios paracaidistas con bandera, banda y música se encargó de hacer los honores durante el acto, que también contó con un homenaje a los que dieron su vida por España, que se desarrolló bajo la canción "La muerte no es el final".
Este constituyó uno de los momentos más intensos y emotivos para los familiares, que visiblemente emocionados observaban la colocación de una corona de flores ante los féretros. La compañía de honores recitó al unísono la oración paracaidista, interpretó el himno de despedida y cantó el himno de infantería.
Entre los asistentes a las honras fúnebres se encontraban el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, el jefe de Estado Mayor de la Defensa, general Félix Sanz, el presidente del Congreso, Manuel Marín, el presidente del Senado, Javier Rojo, la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, y el presidente del Tribunal Supremo, Francisco Hernando.
Por parte del Gobierno también asistieron los ministros de Fomento, Magdalena Álvarez, y de Industria, Joan Clos, así como el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz. También acudieron el presidente del PP, Mariano Rajoy, el coordinador de IU, Gaspar Llamazares, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, y el portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana.
Stanley Mera
Poco después los restos mortales del militar de la Bripac, Stanley Mera fueron trasladados al cementerio viejo de Alcalá de Henares, donde reposan ya. Cinco coronas de flores, una de ellas de laurel y otra de los Príncipes de Asturias, acompañaron el cortejo fúnebre del joven de 20 años. La imagen más emotiva la protagonizó su madre que, aferrada a la boina y la cruz al mérito militar con distintivo rojo y una bandera, no cesó de besar el féretro de su hijo y de lamentar su muerte en los minutos anteriores al cortejo.