El alcalde de Madrid,
Alberto Ruiz Gallardón, ha tenido que seguir este viernes el Pleno del mes octubre con el sonido de fondo de más de 400 pitos que protestaban frente a la sede por la privatización de parte de la plantilla de los centros que dependen de las Juntas de distrito, como los centros de mayores, los centros culturales, las bibliotecas, etc...
Convocados por los sindicatos CCOO, UGT y CSI-CSIF, los manifestantes protestaban por el futuro de los ordenanzas que trabajan en estos centros y cuyo empleo pasaría a depender de una empresa privada.
Para los representantes de los trabajadores, esto significará un debilitamiento de sus condiciones laborales y un incremento tanto de los gastos como del precio del uso de estas instalaciones.
Además, las organizaciones sindicales denuncian que el pliego de condiciones que regirá el concurso para la licitación de estos servicios incluye la necesidad de tener un volumen de facturación tan elevado, que hará que sólo las grandes empresas puedan optar al mismo.