
El superior de la congregación benedictina de la Santa Cruz del Valle de los Caídos,
Anselmo Álvarez Navarrete, no cree que la Ley de la Memoria Histórica aprobada el 31 de octubre le impida seguir oficiando funerales por la memoria de
Francisco Franco Bahamonde, tal y como ha venido haciendo desde 2002, cuando fue nombrado abad mitrado de esta comunidad, y tal y como, antes que él, los otros abades anteriores han venido haciendo cada año desde que en 1975 murió el dictador. “Si la Fundación Nacional Francisco Franco, encargada de la organización de estos funerales, o cualquier otra entidad o persona particular nos pide que celebremos una misa funeral por su alma, lo haremos porque es nuestra obligación como religiosos. No creo que ninguna ley pueda impedírnoslo”, señala este religioso a nuestro diario, en un
reportaje especial de fin de semana sobre el franquismo en nuestro país 32 años después de la muerte del dictador.
La Ley de la Memoria Histórica prohíbe las exaltaciones franquistas y Anselmo Álvarez afirma que en estos funerales “nadie hace tales exaltaciones, ni ningunas otras de ningún tipo de ideología. Nadie despliega banderas u otros símbolos. La gente que acude a estos oficios siempre con una actitud absolutamente respetuosa, consciente de que está en el interior de un templo, un recinto vaticano de peregrinación lleno de paz y espiritualidad. Si acaso, entra con sus banderas recogidas, enrolladas en los palos, y muy rara vez se ve a alguien con alguna pequeña bandera extendida”. Anselmo Álvarez se muestra absolutamente convencido de lo que dice. Pero varias páginas de grupos de ultraderecha en Internet le contradicen mostrando en sus numerosas galerías de fotos cómo individuos con banderas y ataviados con toda la parafernalia franquista están en el interior de la basílica, incluso haciendo el saludo fascista.
Según el padre Álvarez, “otra cosa es lo que ocurra en el recinto del Valle, pero en el exterior del templo. Si alguien hace algún tipo de exaltación o manifestación, nosotros no podemos hacer nada, pues es competencia de las autoridades de Patrimonio Nacional y de las fuerzas de orden público”.
“Celebraremos estos funerales por Franco, de la misma manera en que los celebraríamos por los muertos del bando republicano si alguien nos lo pidiera, No tenemos ningún inconveniente en ello. Se nos tilda de ser unos religiosos franquistas, pero nosotros pasamos de ellos. Somos religiosos y punto. Además, nosotros hemos sido los primeros que desde hace años venimos pidiendo al Gobierno y a Patrimonio Nacional que se despolitice este recinto”, ha añadido.
Lea nuestro reportaje especial sobre el franquismo en España 32 años después de la muerte de Franco