Una chica del público se ofrecio como intérprete
Zaragoza solicitó la suspensión del juicio hasta encontrar un traductor de catalán
martes 20 de noviembre de 2007, 19:51h
El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, se mostró este martes a favor de suspender el juicio contra los dos acusados de quemar fotos del Rey, Enric Stern y Jaume Roura, hasta encontrar un intérprete de catalán que pudiese traducir las palabras de los dos imputados que se negaron a expresarse en castellano, según fuentes de la Audiencia Nacional.
Los hechos ocurrieron después de que el juez de la Audiencia Nacional José María Vázquez Honrubia suspendiera la vista durante diez minutos a petición del fiscal encargado del caso, Ignacio Gordillo.
El representante del ministerio público trasladó esta solicitud debido a que los dos acusados se negaron a expresarse en castellano y, de este modo, la secretaria de la Sala no podía tomar nota de sus declaraciones realizadas íntegramente en catalán. Por ello Gordillo pidió la suspensión del juicio "por 10 o 20 minutos hasta encontrar una solución a esta situación".
Durante la interrupción, el juez instó al fiscal a elevar a consultas la situación al fiscal jefe de la Audiencia Nacional quien se mostró a favor de no reanudar el juicio hasta encontrar un intérprete, según indicaron las fuentes consultadas.
De hecho, tras la reanudación del juicio y dado que los dos acusados continuaban declarando en catalán, el fiscal propuso la suspensión del juicio ante la negativa del juez, quien decidió continuar.
Cronología del incidente
Desde el comienzo de la vista, los dos jóvenes se pronunciaron en catalán y el magistrado consideró su intervención inicial "como si hubieran permanecido en silencio". En este sentido, el abogado defensor Benet Salellas protestó por esta situación recordando "el derecho de los acusados a declarar en la lengua que deseen" y añadió que la Audiencia Nacional es "una institución con competencia en todo el Estado" en la que "muchos ciudadanos vascos declaran en euskera con intérprete".
El magistrado contestó alegando que "los acusados entienden perfectamente el castellano por lo que no es necesario un intérprete" y agregó que "en la Constitución Española se recoge el derecho y el deber de conocer el castellano". Pese a ello, los dos jóvenes continuaron con sus respuestas en catalán.
Fue ahí cuando el fiscal Ignacio Gordillo pidió la "suspensión del juicio por 10 o 20 minutos", ante lo que el juez accedió. Antes de eso, una chica del público presente en la sala interrumpió la vista para decir que ella es traductora y ofreció sus servicios, pero el juez denegó la oferta.
Tras la reanudación, la vista continuó sin traductor ya que el juez dijo entender el catalán y sobre la secretaria alegó que el juicio, al estar siendo grabado, podrá ser traducido más adelante. De este modo, la vista prosiguió con los dos procesados contestando en catalán a las preguntas de Gordillo.