El ex presidente Alberto Fujimori recibió el martes una pena de seis años de cárcel como instigador del delito de usurpación de funciones por haber ordenado el allanamiento ilegal del domicilio de la esposa de su ex asesor y jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos.
Es la primera sentencia dictada contra el ex mandatario, quien había aceptado su responsabilidad en los hechos, y que afronta otros procesos por violaciones a los derechos humanos y delitos de corrupción.
Fujimori se mostró sereno al escuchar la sentencia del juez Pedro Urbina, leída en una sala judicial en la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la policía, donde se encuentra detenido desde que fuera extraditado de Chile el 22 de septiembre.
Según la sentencia, Fujimori deberá pagar además una multa equivalente a 133.000 dólares, como concepto de reparación civil. El ex gobernante fue hallado responsable como instigador del delito de usurpación de funciones por haber ordenado a un militar asignado a Palacio de Gobierno a simular ser un fiscal para allanar el domicilio de la esposa de Montesinos sin una orden judicial en noviembre del 2000.
“Presento recurso de apelación parcial respecto de la pena y la reparación civil”, dijo Fujimori al juez, tras conversar por unos instantes con su abogado.
El ex presidente parecía repuesto de la crisis de hipertensión que sufrió en la víspera al comparecer ante otro tribunal que lo juzga por delitos de asesinato y secuestro, en relación con dos matanzas cometidas durante su gobierno, y por las que podría ser condenado hasta a 30 años de prisión de ser hallado culpable.
En la audiencia del martes estuvieron presentes tres de sus cuatro hijos: la congresista Keiko Sofía Fujimori, Sachi Marcela, y Kenji, y al menos siete legisladores y ex funcionarios de su gobierno.
La defensa de Fujimori había pedido que se le imponga una pena igual a la de Manuel Ubillús, el militar que fingió ser fiscal por orden del ex mandatario, condenado a cuatro años de prisión en un juicio anterior.