www.diariocritico.com

Una 'Caja del Silencio' en Juvenalia

viernes 28 de diciembre de 2007, 16:38h
Actualizado: 09 de mayo de 2008, 11:34h
Juvenalia es uno de los destinos preferidos de niños y jóvenes en estas fechas: tres pabellones de Ifema repletos de juegos y actividades lúdicas les esperan. Las risas, carreras y saltos de la muchachada están asegurados, pero en medio de este turba también es posible descansar del ruido en la Caja del Silencio.
'¡Tómate un respiro! Pasa y descubre nuestro regalo', reza un mensaje sobre la puerta del stand que el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid ha instalado en Juvenalia. El obsequio consiste en un lugar para descansar del ajetreo de esta feria en la que los niños son los protagonistas.

Exterior de la Caja del Silencio Al entrar a la Caja del Silencio el griterío se difumina y se puede oír el cantar de los pájaros propio de las zonas arboladas. Además, unos pufs invitan a detenerse un momento y descansar.

"Nos parecía importante resaltar la importancia del silencio. Es un tema del que se habla poco, pero que nos afecta mucho", explica María Serrano, una de las educadoras ambientales del Ayuntamiento que atiende a los visitantes de la Caja del Silencio.

Además, en el interior del cubículo negro el Ayuntamiento invita a través de proyecciones e imágenes de cuatro de los parques más emblemáticos de Madrid -el Retiro, la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa y Juan Carlos I- a disfrutar de los espacios verdes de la ciudad, que permiten desconectar del ruido y el estrés de una ciudad como Madrid.
 
Así, la intención de este oasis en medio de la algarabía de Juvenalia es dar a conocer las actividades que se realizan en los espacios verdes municipales, pero sobre todo sensibilizar a los niños con la repercusión del ruido en la calidad de vida y el estrés.

Beatriz y Sandra son dos amigas de unos diez años que ya conocen las ventajas de poder disfrutar de un nivel adecuado de ruido. "Estás tranquila, no estás tan nerviosa, no te duele la cabeza, descansas y es bueno", van diciendo las dos voces. "Es importantísimo. Nos hace falta a todos, los niños y los mayores", declara Carmen Domenech, quien tiene acogida a Beatriz. Las dos niñas aseguran que volverán a descansar en los cojines de la Caja del Silencio una vez que hayan recorrido la feria.

Vista del interior de la Caja del Silencio No obstante, no todos los visitantes están tan concienciados de los beneficios de la tranquilidad. Hay niños que al entrar a la Caja piden a sus padres ir a otro stand porque lo que quieren es jugar y saltar. También jóvenes que entre escuchar música y bailar y el silencio prefieren lo primero, como Zoulal, Eva y Lorena, de entre 13 y 14 años. Aunque reconocen que tiene que haber de todo y que el ruido del tráfico y las bocinas es molesto.

Hasta el domingo los jóvenes y sus familiares pueden disfrutar de Juvenalia, y descansar cuando necesiten un respiro en el oasis de la Caja de Silencio. Ahora bien, aunque el cubículo aísle del ruido de la feria, no lo hace del que emiten sus visitantes.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios