La ‘operación guateque’ viene con resaca
jueves 03 de enero de 2008, 16:06h
Actualizado: 08 de enero de 2008, 07:13h
Circulan por algunas redacciones dos cartas supuestamente escritas por Joaquín Fernández de Castro, el funcionario del Ayuntamiento con más alto rango de los detenidos por orden del juez Santiago Torres. Tenemos que decir que la autoría real de estas cartas no ha sido confirmada por su abogado, Javier Iglesias. Pero, en fin, que las cartas existen y han llegado a algunas redacciones, que las han utilizado según intereses partidistas.
¿Qué dicen esas cartas, con once folios en total? Pues arremeten muy duramente contra el juez Torres, hablan de los expedientes por los que se interesa el juez y tiran por elevación: es decir, contra la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid que, según el denunciante, no tomó medidas para paliar la situación de supuesto caos en el Ayuntamiento que dirige Alberto Ruiz-Gallardón y que habría conducido a la supuesta corrupción funcionarial.
Lo que no queda claro es si Fernández de Castro se refiere a la anterior concejala, Paz González, o a la actual, Ana Botella, ya sabem, la mujer de José María Aznar y 'alcaldable' in péctore. Y no se pude saber porque las cartas no lo explicitan y, además, existe secreto de Sumario.
Segunda parte: esas cartas han pasado también por la redacción de un periódico a nivel nacional que, curiosamente, las ha extractado, olvidándose de publicar algunos datos que resultan periodísticamente muy interesantes: primero, se ha obviado que Fernández de Castro dice haber interpuesto una querella contra los dos jueces que han llevado en parte este asunto. Es cierto que ha pedido a uno de sus abogados que prepare la querella, pero la misma no se ha interpuesto aún. Segundo, el citado rotativo no publicó los expedientes concretos por los que el juez se interesa. ¿Qué curioso, no?
Uno de esos expedientes es el de la denegación de licencia para una discoteca en el centro de Madrid. Parece ser que dos de los denunciantes son, precisamente, empresarios de discoteca.
Y más curioso todavía: si tiráramos de la manta en este sector encontraríamos una extrema relación entre el mundo de la noche y la especulación inmobiliaria. Tendremos muchas noticias en los próximos días: hay que tener en cuenta que entramos en campaña electoral.