Hay manifiestos de periodistas contra el gobierno, contra el aborto -algunos de los/as firmantes son los/as mismos/as-, hay periodistas que salen mucho en las diversas televisiones que militan en el Foro de Ermua, o en ¡Basta Ya!, que leen manifiestos en las manifestaciones convocadas por
Alcaraz, periodistas que, en las tertulias, desvelan sin pudor su voto. Este
Criti.com, que no comparte estas cosas, proclama, no obstante, que hay que defender el derecho de cada cual a tomar posiciones políticas, aunque la sagrada independencia que antaño presidía el ideal del periodista ya no sea ni sagrada ni independencia.
Así que allá cada colega -muchos de los firmantes son amigos de quien suscribe; otros, no tanto- con la mochila que porta. La Comunidad de Madrid les ampara no pocas veces, porque, eso sí, a la buena sombra del árbol de doña
Esperanza, que es la verdadera lideresa de la oposición, se cobija mucha gente, parte de la cual cree en ello, y parte se siente expulsada de los prados socialistas por la estupidez comunicacional del PSOE y no hablemos ya de La Moncloa.
Este Criti.com no se lo esperaba, la verdad. Ya se ve que estamos ajenos al fluir de estas corrientes. Pero, entre lo que hacen los unos, cuchicheando al oído de
Zapatero, y los abajo firmantes que apoyan a los otros, se está poniendo cada día más difícil transitar entre las trincheras, sin paraguas y con la que está cayendo. Bien harían los socialistas, a quienes las encuestas que se van a publicar estos días dan como ganadores sin duda en las elecciones, bien harían, digo, en restablecer un cierto clima de confianza en las filas periodísticas, más inestables que nunca, más crispadas y hasta crispadoras que jamás: hace mal
Felipe González disparando salvas de sal gorda contra los
Losantos y los
Pedrosota. Eso les da medallas en el altar de los héroes de la lucha contra el malvado socialismo. Y eso que no necesitan medallas: están acumulando, sobre todo el segundo, un poder que nunca jamás tuvo periodista alguno en este país, y puede que en ninguno: en Estados Unidos, a los astros de a televisión los jubilan o cosechan cuando se pasan de la raya. ¿Quién va a echar a PJR, por ejemplo, de la casa-fortaleza que él mismo ha construido?
Temo que los jueces han perdido los papeles, los legisladores también, los medios de comunicación ídem y el ejecutivo campa por sus respetos cada día más satisfecho, mientras la oposición -se nota- anda batiéndose medio en retirada. Es una situación política que se va detectando -hay que leer bien- en las encuestas. País, país al que se le avecinan algunos nubarrones.