Un total de diez personas de entre 50 y 74 años presentaron este domingo heridas leves tras derrumbarse el falso techo de un bar asturiano del distrito de Villaverde sobre las 14.15 horas cuando el bar estaba lleno de personas viendo la Fórmula 1, informó un portavoz de Emergencias Madrid.
El suceso se produjo en un bar de la calle Talco, 14 (Villaverde), en el que se derrumbaron 60 o 70 metros cuadrados de falso techo de escayola y caña, que cayeron encima de la gente que estaba en el restaurante.
El Sammur atendió a diez personas de entre 50 y 74 años, que presentaron contusiones y heridas leves, de las cuales sólo tres se van a trasladar al hospital 12 de Octubre de la capital. Al lugar de los hechos acudió una dotación de los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid para "sanear el falso techo y evitar más desprendimientos", aseguraron las mismas fuentes.
La caída se convirtió en una espectáculo "dantesco", con "muchos gritos y mucha alarma", dijo este lunes uno de los testigos. "Me asomé y vi que salía bastante polvo y la gente con heridas en la cabeza chorreando sangre", recordó. Durante la mañana,el hombre que tiene alquilado el bar aguardaba a que llegase el perito del seguro. Dentro del local, entre los 70 metros cuadrados de escayola del falso techo derrumbado, todavía podían verse las cañas y raciones que los clientes tomaban cuando se les vino el techo encima.
"Yo estaba enfrente, en el garaje, y se escuchó un estruendo. Pensaba que había sido un coche contra el contenedor de vidrio, pero vi que era que se había desplomado. La gente salía atemorizada y gritando. Se alarmó todo el barrio", rememoró Lorenzo, testigo de lo ocurrido. Jesús Marcial, otro habitual del bar los fines de semana, observaba escombros asombrado y aseguró que se había salvado por poco. "Al pasar por aquí, un vecino dijo que pasáramos y le dije que no. No nos pilló por no pararme", señaló.
Según este vecino, el techo de bar, especializado en gastronomía asturiana, "estaba muy viejo", pero nadie podía imaginarse que la escayola pudiera desprenderse. "Lo que no se puede imaginar es no haya hecho nada con la gente que había, eso es lo que no se imagina nadie", agregó. El estruendo que produjo el techo al desplomarse pudo sentirse también en los pisos que hay sobre el local. "Parecía que se estaba derrumbando la casa entera", afirmó una vecina que veía la televisión en su casa cuando le sobresaltó el ruido.