Las encuestas tienen a Balbina Herrera por encima de su oponente, el alcalde Juan Carlos Navarro, que se encuentra empeñado en una campaña que parece la presidencial de 2009, y no las primarias de su partido. Pero, pese a la enorme inversión en publicidad y la organización que lo respalda, no logra recortar la ventaja que Balbina Herrera le lleva, aún sin haber empezado una campaña publicitaria.
Esta mañana se espera que Herrera entregue al Presidente una escueta carta de renuncia, en la que pone su cargo a disposición, explicándole que se dedicará 100% a convencer a sus copartidarios –y al país- de que ella es la alternativa para las elecciones de mayo·09. Herrera ha sido alcaldesa, legisladora (diputada) y ministra. En este último cargo, al igual que en los anteriores, se destacó como servidora pública eficiente y honesta.
Herrera fue elegida presidenta del PRD en marzo pasado. Es fundadora del partido, torrijista reconocida, de cuna muy humilde, y se ha hecho una carrera política llena de éxitos. La prueba a la que se somete –ser candidatizada por su partido- es el colofón de una vida de 35 años de militancia perredista, que pone frente a su adversario Navarro, que se inscribió en el PRD hace unos 10 años.
La renuncia de Balbina Herrera es una decisión que dice mucho de su confianza en que será escogida por las bases perredistas, donde tiene su fuerza electoral. Navarro ha logrado crear un apoyo en los gobiernos locales desde su posición de alcalde del distrito capital.