El alcalde de Leganés pide calma ante los actos vandálicos
lunes 05 de mayo de 2008, 13:04h
Actualizado: 13 de mayo de 2008, 12:03h
El alcalde de Leganés, Rafael Gómez Montoya (PSOE), volvió a hacer un llamamiento a la calma este lunes ante los nuevos actos vandálicos que se registraron el pasado puente en la localidad debido a la huelga del servicio de limpieza viaria, hechos que derivaron en la quema de contenedores y rotura de papeleras y que han generado hasta el momento 23 actas de denuncia que se han remitido a la delegación del Gobierno en Madrid y a los juzgados de primera instancia.
En este sentido, el primer edil requirió hoy a los huelguistas que"mantengan la calma" y les requirió "un esfuerzo definitivo" para poner fin a una protesta que dura ya once días. "Los ciudadanos no tienen que sufrir los daños colaterales de estahuelga", detalló el primer edil, quien informó de que las dos últimasdenuncias se interpusieron por incumplimiento de la Ordenanza de Civismo al colocarse carteles en lugares no autorizados.
En la misma línea, el alcalde adelantó que el Ayuntamiento tiene ya elaborado "un informe jurídico muy potente" para adoptar medidas y exigir responsabilidades a la empresa adjudicataria del servicio "si la huelga se mantiene". En última instancia, aclaró que la aplicación de este documento es una "última posibilidad" a la que recurrirían los regidores locales si no se soluciona el contencioso. Por otro lado, Gómez Montoya informó de que los servicios mínimos se han cumplido totalmente durante los últimos días, lo que permitió retirar unas 60 toneladas de basura acumuladas en el barrio de Zarzaquemada, uno de los más poblados de Europa.
Negociaciones
En cuanto al estado de las negociaciones, el regidor dijo que elAyuntamiento es consciente de que trabajadores y empresa se reunieron en dos ocasiones este puente, aunque negó que el portavoz del PP, Jesús Gómez, esté actuando como mediador en la crisis, "según me han informado empresa y trabajadores", subrayó.
La huelga de los 77 empleados de Urbaser -empresa adjudicataria del servicio de limpieza viaria- se inició el pasado día 24, ya que los trabajadores reclaman una equiparación salarial que implicaría una subida anual de 5.000 euros.