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Seguirá teniendo grandes poderes, según un plan preparado por él mismo

¿Estamos ante la nueva 'monarquía hereditaria rusa'?: Putin, de presidente a primer ministro

¿Estamos ante la nueva 'monarquía hereditaria rusa'?: Putin, de presidente a primer ministro

miércoles 07 de mayo de 2008, 20:42h
Actualizado: 08 de mayo de 2008, 11:51h
El nuevo presidente ruso, Dimitri Medvedev, propueso este miércoles al Parlamento a su predecesor, Vladimir Putin, como primer ministro. "Medvedev presentó la candidatura de Putin para primer ministro al parlamento", indicó un portavoz del Kremlin.
La Duma (cámara baja del Parlamento), controlada en sus dos terceras partes por el Partido Rusia Unida de Vladimir Putin, debe pronunciarse sobre la candidatura del nuevo primer ministro el jueves y su aprobación se da por descontada.

El primer ministro ruso Viktor Zubkov renunció este miércoles tras la posesión del nuevo presidente, Medvedev, indicó el gobierno en comunicado, abriendo así la vía al nombramiento en ese cargo de Putin. "Viktor Zoubkov presentó la renuncia del gobierno", anunció el servicio de prensa del gobierno en un comunicado.

El tercer presidente ruso tras la URSS


Medvedev se convirtió este miércoles en el tercer presidente de Rusia desde el fin de la Unión Soviética, después de Boris Yeltsin y Vladimir Putin, tras jurar la Constitución como nuevo mandatario durante una solemne ceremonia en el Kremlin. "Juro respetar y proteger los derechos y libertades, respetar y defender la Constitución de la Federación de Rusia, defender la soberanía y la independencia, la seguridad y la integridad del Estado, servir fielmente al pueblo", afirmó Medvedev al juramentar con la mano sobre la Constitución, frente a Putin, su predecesor y mentor, así como cientos de invitados.

Luego, el nuevo presidente afirmó que la prioridad de su mandato será continuar con el "desarrollo de las libertades cívicas y económicas". Y dijo que para ello contará con "el apoyo" de Putin, quien poco antes afirmaba que Rusia "avanzó" durante sus ocho años de presidencia y deseó "buena suerte" a su sucesor.

Asimismo, los códigos que dan control del arma nuclear fueron entregados al nuevo presidente ruso tras su posesión, en presencia del ministro de Defensa, Anatoli Sediukov, informó la agencia de prensa Interfax citando a su corresponsal en el lugar.


Putin, de ex espía a presidente


Ex espía y luego funcionario antes de ser presidente, Vladimir Putin, que entregó este miércoles la presidencia a su sucesor y colaborador Dimitri Medvedev, fortaleció a Rusia en los últimos ocho años al precio de una guerra en Chechenia y actitudes autoritarias.

Ahora se convertirá en primer ministro de su colaborador, pero dotado de grandes poderes, según un plan preparado por él mismo, pues la Constitución no lo autorizaba a ser candidato para un tercer período consecutivo.

Por eso escogió como sucesor a su joven primer viceprimer ministro, elegido ampliamente el 2 de marzo pasado sin verdadera competencia y luego aceptó ser su primer ministro y, para aumentar su poder, tomó el liderazgo del Partido Rusia Unida, que controla al Parlamento.

Cuando Putin llegó al poder Rusia era otro país, sinónimo para los occidentales de grave crisis económica, de omnipresencia de las mafias y de un envejecido Boris Yeltsin. Ahora es la Rusia de los petrodólares, de las ambiciones recobradas, pero también del enfrentamiento con Occidente. Los años Putin son también los del retorno al primer plano de las "estructuras de fuerza", el otro nombre de los agentes del KGB y de los oficiales de las fuerzas armadas, de los cuales Putin era el jefe cuando fue escogido, en 1999, por Boris Yeltsin para que le sucediera.

Biografía


Vladimir Putin nació en San Petersburgo (ex Leningrado), el 7 de octubre de 1952, en el seno de una familia obrera. Su abuelo era un cocinero que trabajó para Lenin y Stalin, y sobrevivió esos años turbulentos, lo que supone que fue totalmente fiel al liderazgo soviético.

Estudió derecho y se casó con una ex azafata, Lyudmila, con quien tiene dos hijas. Ingresó en los servicios de contraespionaje, a los 23 años. Luego pasó a los servicios de inteligencia exterior y en 1985 partió hacia Alemania del este, donde permaneció cinco años.

Los años en que el presidente ruso sirvió en el KGB contienen aún zonas oscuras y cuando habla de ellos, Putin se empeña en banalizar las actividades de los servicios que hicieron reinar el terror en la época soviética.

Putin volvió de Alemania del Este en 1990 y se convirtió en asistente del rector de la Universidad de San Petersburgo, encargándose de las relaciones internacionales de la institución. En agosto de 1991 renunció al KGB, en pleno golpe contra el presidente Mijail Gorbachov, sin abandonar, por ello su afiliación al Partido Comunista.

Tras el derrumbe de la URSS a fines de 1991, Putin desempeñó actividades más acordes con la nueva Rusia, trabajando en el ayuntamiento de San Petersburgo. Tras la derrota del alcalde Anatoli Sobchak en las municipales de 1996, Putin abandonó San Petersburgo rumbo a la administración presidencial en Moscú, a petición de Pavel Borodin, ex intendente del Kremlin, que luego fue involucrado en un escándalo de lavado de dinero en Suiza.

En julio de 1998, Boris Yeltsin lo nombró jefe del FSB (ex KGB) y en marzo de 1999 le ofreció el puesto de secretario del Consejo de Seguridad. El 9 de agosto se convirtió en primer ministro, tras la destitución de Serguei Stepachin. La invasión de las tropas federales rusas en octubre de 1999 a Chechenia, tras una serie de atentados atribuidos a los independentistas chechenos, contribuyó a realzar la popularidad del joven primer ministro. Presentándose como un hombre fuerte, deportivo, lanzando declaraciones provocadoras -como "hay que perseguir a los terroristas hasta en las letrinas"- Putin conquista a la opinión rusa. Ocho años más tarde esta popularidad sigue siendo algo clave.

Cuando Yeltsin le anunció poco antes del 31 de diciembre de 1999 su intención de renunciar al poder y confiarle las riendas del país, Putin afirma que le respondió: "Francamente, no sé si estoy preparado, ni si lo deseo, pues es un destino pesado". Sin embargo, ese día se convirtió en presidente interino, y el 26 de marzo 2000 fue elegido presidente, con el 52,94% de los sufragios. Desde entonces, Putin ha consolidado su poder a niveles jamás vistos desde la era soviética.

La guerra en Chechenia y sus consecuencias empañan su balance como presidente. En octubre de 2002 la toma de rehenes del Teatro de la Dubrovka de Moscú se saldó con la muerte de 130 personas. En septiembre de 2004, la ocupación de la escuela número 1 de Beslan, en el Cáucaso ruso, terminó con la muerte de 332 personas, entre ellas 186 niños.

En cada ocasión el presidente ha sido criticado por su lentitud en reaccionar o su negativa a negociar. No obstante a la hora de convertirse en primer ministro, es su imagen de jefe de Estado enérgico, capaz de enfrentarse a Occidente y de decir en voz alta lo que los rusos quieren oír, la que predomina.
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