En Turquía sigue siendo un tabú el genocidio armenio perpetrado en 1915 por el ejército turco, pues persiste la postura que niega esa masacre.
(Agencias).-El periodista armenio Hrant Dink, de 52 años, fue asesinado hoy en Estambul frente a la sede de la revista Argos, de la cual era director y propietario, tras lo cual la policía detuvo a dos sospechosos. El premier turco, Tayyip Erdogan, dijo que el crimen atenta "contra la serenidad, la estabilidad y el futuro de Turquía y contra la vida democrática del país y la libertad de opinión".
"No es casual que las manos asesinas hayan elegido matar a Dink, pero su plan fracasará", agregó Erdogan, quien envió condolencias a la familia en su nombre y del gobierno. Los ministros de Justicia, Cemil Cicek, y del Interior, Abdulkadir Aksu, partieron a Estambul para seguir de cerca las investigaciones.
Un joven de aparentemente 18 ó 19 años, con sombrero blanco y vaqueros, fue el asesino que disparó tres tiros a Dink. La policía detuvo a dos personas luego del crimen. El abogado de Dink dijo al canal NTV que su cliente había recibido en los últimos días varias amenazas al parecer de sectores ultranacionalistas. El periodista había tenido que enfrentar dos juicios por ofensa a la identidad turca por declarar: "no soy turco, soy un armenio en Turquía".
En este país viven cerca de 60 mil armenios, la mayoría en Estambul, y Argos es la única publicación de la comunidad. En los últimos meses varios intelectuales hicieron menciones al tema, desafiando a los sectores adversos y corriendo el riesgo de ir a la cárcel.
"Aún no hay libertad total, pero el tabú se está resquebrajando. Hay progresos gracias a las negociaciones con la Unión Europea", escribió Dink en diciembre.
El reconocimiento del genocidio armenio es una condición que el gobierno francés opina que hay que imponer a Turquía, entre otros puntos, para ingresar a la UE.