La Fiscalía ha mantenido, en un juicio que ha finalizado hoy en la Audiencia Provincial, su petición de 21 años de cárcel para un hombre de origen ecuatoriano acusado de matar a su novia, a la que, en julio de 2006, asestó tres puñaladas en el corazón. Los hechos ocurrieron en el distrito de Puente de Vallecas .
El Ministerio Fiscal ha estimado que el acusado, Segundo José M.M., también conocido como 'Kike' o 'Paúl', es autor de un delito de asesinato, sobre el que concurren las circunstancias agravantes de alevosía sorpresiva y de parentesco, y de otro de quebrantamiento continuado de una condena de alejamiento aplicada desde 2005.
Además, ha señalado que el procesado, que admitió haber cometido el crimen, "tenía la intención de matar desde el principio". En la mañana del 22 de julio de 2006 se encontraba en casa de la hermana de su novia, Silvana S.A., y cogió un cuchillo de la cocina para guardárselo en el bolsillo. A continuación, según el escrito de conclusiones definitivas del fiscal, el acusado salió a la calle con su pareja, los hermanos de ésta y su hijo para hacer unas compras y, aprovechando que el resto del grupo iba por delante y ya había doblado la esquina, sacó el cuchillo y se lo clavó a su pareja tres veces en el corazón provocándole la muerte.
El acusado justificó su actuación en la primera sesión del juicio y aseguró que la noche anterior había estado bebiendo. Este argumento ha sido utilizado por su abogado defensor, que ha pedido que, en caso de que sea condenado, se le aplique a su cliente la eximente incompleta por intoxicación. Además, solicita que se aplique la atenuante por "obcecación", ya que asegura que su representado estaba obsesionado por los celos que sentía hacia su pareja.
Por su parte, los representantes de la acusación han considerado que en la prueba testifical no quedó probado que el procesado estuviera bebido y han recordado que la psicóloga que le examinó manifestó que, tras el ataque, Segundo se mostró "frío" y dijo: "Un error lo tiene cualquiera". El letrado ha añadido que Silvana debía haber previsto el ataque porque "no era la primera vez que su pareja le agredía" y seguía viéndose con Segundo a pesar de la orden de alejamiento que pesaba sobre él.
La letrada de la acusación particular ha pedido para el procesado una pena de 21 años y el pago de una indemnización de 200.000 euros, mientras que la abogada del Estado ha solicitado que Segundo pague al Estado cerca de 46.000 euros por la orfandad del hijo de la víctima.