La Comunidad de Madrid controlará en su totalidad el destino de los 700 millones del Plan Regional de Inversiones y Servicios (PRISMA). A pesar de ello, el nuevo plan contempla permitir a los Ayuntamientos utilizar hasta un 25% de la asignación para gastos corrientes.
El Consejo de Gobierno aprobó este jueves remitir un nuevo PRISMA 2008-2011 a la Asamblea de Madrid, donde se procederá a su aprobación en próximas fechas con un incremento final del presupuesto del 16% respecto al último plan cuatrianual.
La gran novedad, como
informó este periódico, es que los Ayuntamientos podrán dedicar parte del dinero, finalmente el 25%, a hacer frente a los gastos diarios (nóminas, facturas). El PRISMA debía haber entrado en vigor en febrero, según tenía previsto la Consejería de Interior, pero las dificultades atravesadas por varios ayuntamientos, especialmente los más pequeños, han obligado a ajustes de última hora.
Supervisión
El segundo cambio sustancial en el Plan es que a partir de ahora los consistorios deberán remitir a la Comunidad los proyectos que desean acometer con estos recursos, siendo el ejecutivo regional quien los autorizará y financiará de forma íntegra. Según explicó a
Madridiario el consejero de Presidencia e Interior, Francisco Granados, esto permitirá que los municipios se beneficien de las infraestructuras aunque las arcas municipales no puedan sufragar su parte de la inversión, como sí debían hacer hasta ahora.
Por último, el nuevo PRISMA garantiza que cada localidad recibirá el doble del mínimo de lo recibido en el plan excepcional 2006-2007, y permitirá acometer además obras supramunicipales que afecten a varios municipios, según explicó el vicepresidente primero, Ignacio González.
Los 178 municipios de la región -a excepción de Madrid capital- se beneficiarán de un presupuesto de 700 millones de euros, que serán repartidos de acuerdo a criterios de población, renta per cápita, inmigración, número de desempleados, bienes culturales y superficie protegida