El vehículo secundario que acompañará a la sonda principal LRO, el llamado Lunar Crater Observation and Sensing Satellite o LCROSS, avanza en sus preparativos para el lanzamiento.
Los técnicos acaban de someterlo a una sesión de casi 14 días durante la cual sufrió condiciones semejantes a las que se encontrará en el espacio.
Colocado en una cámara de vacío, experimentó los ciclos de calentamiento y enfriamiento extremos que hallará en las inmediaciones de la Luna.
Previamente había sido sometido a pruebas de vibración y acústicas, simulando el lanzamiento a bordo de su cohete Atlas-V.
Tras los últimos ensayos y comprobaciones, el LCROSS será enviado al centro espacial Kennedy, donde será integrado junto al resto de la misión.
Recordemos que el LCROSS volará junto a la etapa superior de propulsión Centaur, y que se colocará en una órbita tal que permita una ruta de impacto contra la superficie lunar.
Poco antes, la sonda y la Centaur se separarán.
Esta última chocará primero, creando una nube de escombros que el LCROSS atravesará y analizará.
Después, también él chocará creando otra nube que será examinada desde la Tierra.