La tendencia este año va desde los colores claros y fuertes hasta las telas engomadas y las tullmas con perlas. El viernes habrá un desfile para mostrar lo último en mantas, polleras, sombreros y joyas.
Colores sobrios viste, por lo general, una chola paceña en un día de semana. Pero, cuando se trata de festejar, y más durante las fiestas julianas, la moda se impone. Tonos vivos y mantas con brillos y lentejuelas son algunas de las tendencias para este año.
Esa moda será expuesta en la cuarta versión de “Chola Paceña, Tradición Nuestra”, un desfile y espectáculo organizado por la Alcaldía de La Paz desde el 2005 que se realizará el viernes en el hotel Radisson, a las 19.30.
15 modelos lucirán lo que está de moda como “mantas con lentejuelas y adornos florales”, según Roberta Cota, elegida Cholita Paceña Líder, el 6 de julio. Ella desfilará el viernes.
La modelo Liz Cuentas observa un “regreso” a las mantas bordadas y con colores fosforescentes como el turquesa, amarillo, verde, fucsia y otros.
La concejala Rosario Aguilar, una de las promotoras del desfile, desde sus inicios, señaló que el evento busca mostrar a la ciudadanía el valor económico y artesanal de la vestimenta de la mujer de pollera en La Paz.
La chola paceña, destacó Aguilar, tiene presencia en importantes ámbitos como el político, económico y laboral.
Por ello, el desfile servirá de marco para que la comuna reconozca el aporte ciudadano de cinco mujeres de pollera que son: Rogelia Huanca (locutora radial), Rosa Gutiérrez (carnicera), Petrona Ordóñez (panadera), Lourdes Quispe (empresaria) y Vicenta Cabrera (comerciante).
Otra de las modelos que caminará por la pasarela el viernes es Cinthya Pacheco, quien reveló que ahora muchas mujeres de pollera se tiñen el cabello, pero ella “prefiere lucir natural”.
El cabello trenzado aún es la característica de la chola paceña, pero las tullmas (un tipo de cuerda que sujeta la trenza y lleva un adorno), ahora tienen perlas, sostuvo Adelaida Maidana, quien aclaró que esa tendencia llegó del Perú. Los zapatos calados son los preferidos de las jóvenes, mientras que los cerrados son más usados por las señoras.
En cuanto a las telas de la manta y la pollera, la engomada y la seda bordada son las más cotizadas en el mercado.
El desfile del viernes promocionará a joyeros, costureros y a otros artesanos. Sofía Ramírez, de la joyería Sucre, dijo que presentará joyas con motivos egipcios, acuáticos y de semejanza al globo terráqueo. La tienda Verónica presentará mantas multicolores y enaguas con tejidos.
Cuatro historias
A los 14 años se inició en la radio
Rogelia Huanca trabaja como locutora de la Radio Nacional de Bolivia desde hace 10 años. Ingresó al ámbito radial en 1968, tras ganar un concurso para traducir de castellano a aymara. “Lo he tomado de forma práctica porque no había carrera de Comunicación”, cuenta. Con 40 años de trayectoria, su área de trabajo siempre ha sido la actividad cultural y folklórica.
Su thimpu es famoso en La Paz
Hace 55 años que el thimpu (plato de cordero) deja más que satisfechos a los comensales que visitan el restaurante de doña Vicenta Cabrera, en la calle Illampu de la ciudad. “El negocio ha crecido y ahora tenemos más empleados y un segundo piso”, cuenta Guadalupe, la hija de doña Vicenta, quien todavía atiende el comercio que le ayudó a sacar adelante a sus tres hijos.
Hace 30 años que es panadera
La esquina de las calles General Gonzales y Almirante Grau, en San Pedro, es famosa por las llauchas de doña Petrona Ordóñez. “Vendo aquí hace 30 años. Me ha costado acreditarme con la gente. Antes vendía en los colegios. Ahorré y pude comprarme mi horno. Les enseñé el negocio a mi hijo y mi yerna y ahora ellos venden las masitas también en la zona Sur”.
El Lanza la eligió Cholita Paceña
“Yo heredé el negocio de mi padre”, cuenta Rosa Gutiérrez, carnicera del Mercado Lanza desde 1967. Rosa recuerda que en una ocasión las demás vendedoras la sorprendieron al elegirla Cholita Paceña. “Me han hecho bailar hasta con el Alcalde y yo no sabía nada”, relata. Ahora tiene un frial de embutidos a lado de su carnicería, misma que le dejó en herencia a una de sus hijas.