El prefecto de La Paz, José Luis Paredes, desafió ayer al presidente Evo Morales a un debate público en el canal gubernamental, en el día, hora y con los mediadores que el Mandatario establezca para “terminar con la guerra sucia” que —aseguró— se inició en su contra.
La autoridad departamental aclaró que el encuentro deberá darse hasta antes del 10 de agosto —fecha en que se realizará el referéndum revocatorio de mandato— para “acabar con los insultos que le hacen a su persona”.
“Me sentí forzado a un debate porque ya es mucha campaña sucia que está echando sombras sobre lo que se ha hecho. Lo que debía hacer el Gobierno es una campaña mostrando lo que ha hecho, pero lo soltó a Juan del Granado para que liderice una campaña en mi contra”, dijo.
Su propuesta para el debate tiene tres ejes: la transparencia en la gestión pública de la Prefectura y el Gobierno, las obras que se ejecutaron en dos años y medio en el departamento, y eficiencia de gestión. “Esos son los temas que yo propongo; si el Presidente quiere 10 temas más, encantado; o si quiere evitar uno de los propuestos, lo sacamos, pero es necesario ese debate”, indicó.
“Sé que usted es una persona bien intencionada y valiente, sé que no me volverá a soltar otro mensajero. Hablemos cara a cara, de frente al pueblo y con la verdad en la mano”, manifestó.
El Prefecto fue acusado por la Fiscalía de una supuesta ganancia ilícita de más de $us 1,7 millones depositados en el exterior. Paredes dijo que el dinero es de una Fundación que ejecuta proyectos de desarrollo social.