En el gobierno Torrijos ha pasado de todo. La calamidades le cayeron encima al Presidente implacablemente, prácticamente desde su primer día en el Palacio de las Garzas. Pero su popularidad no ha sufrido bajas considerables ni irreparables, y Martín Torrijos no está dispuesto a permitir que su ‘gran secreto’ o ‘secreto mejor guardado’ deje de ser una realidad: bajar el periodo de espera para reelegirse a 5 años.
El presidente ha defendido y divulgado por todos los medios a su alcance los logros de su gestión, y se ha mantenido en un discutible 50% de aceptación popular, que seguramente aumentará algunos puntos porcentuales después de las últimas medidas sociales, que han llegado directamente a los más pobres. Algunas incluso, como ‘regalar’ dinero de las arcas el Estado han sido criticadas como paternalistas y electoreras. Pero el Presidente ripostó invitando a los empresarios privados a ayudar a los pobres.
Tal vez por eso la cacareada Gran Huelga Nacional que venían proyectando FRENADESO y SUNTRACS no haya alcanzado los niveles de participación imaginados por los alzados, que piden congelar los precios de los artículos de primera necesidad, aumento general de salarios, subsidio al combustible y atender la situación general de la pobreza nacional.
Aún así, para este jueves los gremios han convocado una marcha hacia la presidencia, que es el preámbulo de lo que ellos llaman la gran movilización nacional contra la pobreza.