El vicepresidente venezolano Ramón Carrizalez informó hoy que el gobierno y la cementera Cemex reanudaron las negociaciones para llegar a un acuerdo, luego que el Estado expropió la filial de la empresa mexicana la semana pasada.
Carrizalez dijo a periodistas que este lunes abrieron "las negociaciones finales para determinar el precio de la empresa", reunión a la cual asistieron representantes del Ejecutivo, directivos de Cemex y representantes diplomáticos de México en Venezuela.
"Nosotros tenemos toda la disposición de llegar a un acuerdo. Ellos (Cemex) enviaron unos negociadores y manifestaron que también quieren llegar a un acuerdo lo más rápido posible", puntualizó la autoridad venezolana.
"El primer punto tratado en la reunión fue la toma de control de la empresa, tal y como establece la ley. Lo estamos haciendo, pero queremos realizarlo de común acuerdo con la empresa", reveló.
"Durante la reunión se reiteró que en ningún caso ha habido discriminación hacia Cemex, pero sí una actitud distinta a la que tuvieron Holcim o Lafarge, que se mantienen en sociedad con nosotros", agregó el vicepresidente venezolano.
Dijo que "existe la disposición a llevar adelante la negociación de forma armónica. Por supuesto que (el reinicio) tenemos que calificarlo como positivo. Queremos hacer la negociación en un clima de armonía, pero si tenemos que ir a otra instancia también iremos".
Carrizalez apuntó que el gobierno del presidente Hugo Chávez planteó además en la reunión la necesidad de tomar a la brevedad el control de las operaciones de la filial de Cemex en Venezuela, la cual fue expropiada el pasado martes.
Subrayó que la intención del gobierno es lograr un acuerdo "lo más rápido posible", tras lo cual declinó entregar los montos que están en discusión entre el Ejecutivo y Cemex, diferencias que precipitaron la expropiación de la filial de la empresa mexicana.
Consideró que, para hablar de precios, "hay que calcular los pasivos, valorar la tecnología, la cotización en bolsa o el costo de los problemas laborales. Verlo desde un punto de vista integral para llegar a un precio".
El vicepresidente venezolano detalló que este lunes se trabaja en un cronograma de las negociaciones y confirmó que éstas se retomaron luego que el presidente mexicano Felipe Calderón le enviara una carta a su homólogo venezolano.
Precisó que las relaciones del gobierno con Cemex se desarrollan en un clima de "armonía y flexibilidad".
Descartó que el reinicio de las negociaciones para llegar a un acuerdo "armónico" entre ambas partes haya implicado la derogación del decreto de expropiación.
Chávez reveló el sábado pasado que recibió una carta de Calderón respecto de la expropiación de la filial de la cementera Cemex, tras lo cual decidió retomar la negociación con la firma para intentar llegar a un acuerdo "amistoso" con la empresa mexicana.
La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) asumió el pasado martes el control de la filial de Cemex luego que fracasaran las negociaciones entre el gobierno venezolano y la firma mexicana para concretar una nacionalización de la empresa.
Según medios de prensa, Cemex pedía por el 76 por ciento de su filial en Venezuela mil 300 millones de dólares, mientras que el gobierno estaba dispuesto a pagar hasta 400 millones de dólares.
En forma simultánea, el gobierno firmó acuerdos con las otras dos grandes cementeras presentes en este país, la francesa Lafarge y la suiza Holcim, para adquirir la mayoría de su capital, con lo que el Estado pasó a controlar más del 90 por ciento de la producción.
El gobierno venezolano pagó 267 millones de dólares por el 89 por ciento del capital de Lafarge y 552 millones de dólares por el 85 por ciento de Holcim.