El hecho podría entorpecer la negociación para la pacificación establecida en el Palacio de Gobierno y evitaría la suscripción del acuerdo entre las partes del conflicto. Se ha sabido que Mario Cossío ha suspendido la negociación y pide garantías para su propia persona.
En las afueras de Palacio de Gobierno existe una marcha que busca ingresar a Palacio.Los testimonios de los testigos del hecho cuentan de un operativo militar que incluyó a cientos de efectivos que rodearon la Plaza Principal de Cobija y luego procedieron al ingreso a la Prefectura. Sin posibilidad de resistencia alguna, el Prefecto fue conducido a un vehículo que lo llevó a una unidad militar, donde se espera que posteriormente sea trasladado a la sede de gobierno.
Se ha sabido de un llamado de los seguidores del Prefecto para impedir el hecho y no se descartan nuevos enfrentamientos con la población. Testigos afirmaron que no hubiera sido necesario tanto despliegue militar, pues "el Prefecto nunca se escondió y estuvo visible para su encuentro". El tratamiento como a un "delincuente común", es lo que sus seguidores reprochan del hecho. No se confirmó que haya existido algún requerimiento de autoridad judicial alguna.
El día de ayer el Fiscal General de la República decidió inciar proceso contra Fernández y otros personajes, bajo la sospecha de "genocidio", debido a los sucesos del pasado jueves que terminaron con la vida de 30 personas, más de un centenar de heridos y la denuncia de varios desaparecidos.
La agencia EFE señala que los militares que controlan la ciudad de Cobija, capital de Pando, detuvieron hoy al prefecto (gobernador) de esta región, el opositor Leopoldo Fernández, al que el Ejecutivo boliviano acusa de ser responsable de la matanza ocurrida en días pasados.
Según el canal estatal, los militares ocuparon la sede de la Prefectura pandina y escoltaron a Fernández hacia un vehículo en el que también se encontraba un legislador opositor de esta región.
El prefecto, que al parecer no opuso resistencia, fue trasladado por los militares al aeropuerto de Cobija, donde embarcó en una avioneta al parecer hacia la ciudad de La Paz, indicó la misma fuente. La región de Pando, situada al norte del país y fronteriza con Brasil y Perú, se encuentra en estado de sitio desde el pasado viernes a raíz del enfrentamiento armado entre civiles en el que murieron al menos quince personas y más de cien están desaparecidas, según el Gobierno del presidente Evo Morales.
La Fiscalía General ha acusado al prefecto Fernández de "genocidio" y el Ejecutivo pide para él una condena de 30 años de prisión, al considerarlo responsable e instigador de este violento suceso. No obstante, el Ministerio Público también ha acusado del mismo delito a altos líderes políticos contrarios a Fernández, uno de ellos afín al Gobierno de Morales. En concreto, los otros acusados son el senador suplente Abraham Cuéllar, electo por la fuerza Unidad Nacional (UN) pero que ha respaldado al oficialismo en el Congreso, y el ex alcalde de Cobija Miguel Becerra.