Llegamos muy pronto al Nido. Yo pensaba que salíamos a la seis y después de asistir a la final de la Maratón, a la hora de comer, me fui a ver el Templo del Cielo y el de Confucio.

Llegué al hotel a las 17:10 y ya se marchaban; me esperaron 5 minutos para cambiarme de ropa y lavarme las manos. Me fui sin comer. Nos llevaban en autobús, por medidas de seguridad no entraban coches pues asistió el presidente de China. Era una flota de autobuses recién estrenados, cómodos, modernos, impecables. Nos llamó la atención que las cortinillas estaban totalmente nuevas. Nos dejaron en la plaza y nos dieron un papel con las instrucciones de vuelta y un teléfono por si nos perdíamos. El espectáculo en la calle era magnífico, desde cientos de policías desfilando, perfectamente uniformados y alineados, a gente contenta, miles de personas y todo limpio sin un papel o colilla en el suelo.
Llegamos con hora y media de adelanto. Como había comida en la entrada, tome cuatro piezas de fruta y agua. Enseguida comenzamos a ensayar. A cada uno nos dieron unas banderas y linternas para que las utilizásemos y estuvimos ensayando. A las 19:30 comenzaron a llegar los deportistas, y cerca de las ocho comenzó el desfile de las banderas, nuestra bandera la portaba
Abderraman Ait Khanouch, que ha conseguido cuatro medallas de oro para España.

Y comenzó el espectáculo, fuegos artificiales, danzas, cantos, todo ello grandioso, con cientos de personas. Solamente la orquesta que al comienzo tocó el himno nacional chino estaba compuesta por 200 músicos y tres directores.
Teresa Perales, nuestra medallista, ha sido la deportista más votada, entre todos los deportistas para formar parte del Comité Paralímpico Internacional. Es una gran alegría para todos.

Luego del intercambio de la bandera paralímpica del alcalde de Beijing al alcalde de Londres, hubo ocho minutos de performance de Londres, donde veinte chicos y chicas, alguno en silla de ruedas, bailaron haciendo una interpretación moderna. La carroza que llevaban se trasformó en un autobús rondines. El baile fue magnífico pero veinte personas danzando en una esquinita, al lado de semejante estadio olímpico, quedaba muy pobre.
Yo estaba impresionada y emocionada, la grandeza de los fuegos artificiales, el gran colorido de los vestidos, las danzas de más de 2.000 bailarines emocionaba. El lema de los Juegos Paralímpicos:“ Un mundo, Un sueño”; se ha hecho realidad. China ha dejado de ser un país misterioso y desconocido. Han demostrado su trabajo, su solidaridad, su entusiasmo, y sobre todo que quieren formar parte del mundo de todos.
Pero lo que más nos impresionó fue la inigualable organización. La cantidad de voluntarios que tanto a la entrada como a la salida estaban pendientes de todo detalle, era asombrosa. Por ejemplo, a la salida para conducirnos al autobús y evitar que nos perdiésemos, cada ocho metros había un voluntario con un cartel indicándonos el camino. Y toda la gran plaza limpia, impecable como antes de comenzar la clausura. Comentamos la diferencia cuando termina un partido o una actuación musical, en una ciudad cualquiera, que tienen que ir tres o cuatro coches de basura.

El acto de clausura ha salido perfecto, como todos los Juegos. Se ha realizado una inversión muy importante. Desconozco el gasto, pero ha debido ser enorme. Las construcciones de los estadios, que son únicos como ejemplo arquitectónico, pero también las inversiones que se han realizado en los edificios modernos, en el parque automovilístico, en la formación de los ciudadanos.
Unos Juegos como estos son muy difíciles de realizar, China tiene 1.380 millones de personas, lo que significa que tiene más de 15 veces la población de Londres por lo que hay muchos más voluntarios y deportistas. Pero yo creo que la razón de haberse producido unos Juegos con tanta grandeza es la apuesta del gobierno y de toda la sociedad china de abrirse al mundo, de darse a conocer. Cuando regresábamos veíamos a la gente en la calle mirando como pasaban unos magníficos autobuses por calles cortadas durante horas, y estoy segura que nadie se quejó.
Mañana vuelvo a España, a las 10:00 tengo que tener la maleta cerrada y preparada para salir. Durante estos días he conocido a muchas personas, con y sin discapacidad, pero todas ellas magníficas y dispuestas a luchar por un deporte para todos y por una integración real de todas las personas que tengan alguna discapacidad.