¡Veinte balas acribillaron los sueños y las esperanzas de un joven estudiante!… Esas manos que dispararon a mansalva, no pueden ser manos de venezolanos. Una vez más, nos vestimos de luto, para llorar a una víctima de la violencia desatada y sin castigo. El dolor y la tragedia sacuden a una sociedad enemiga de las armas, de los odios y de las confrontaciones. ¡Dios mío!... ¿cuándo regresará la paz y la tranquilidad a esta desolada tierra?...
Además de los hechos de sangre que se suceden día por día, la corrupción ya es intolerable. El jefe de la “revolución” vocifera que: “un corrupto no puede ser revolucionario”, mientras aúpa la candidatura a gobernaciones y alcaldías, de unos cuantos denunciados por sus propios camaradas, de acumular capitales mal habidos. No hay destituciones, de los “empresarios socialistas” desnudados en el sonado escándalo del “gordo traidor”. Los “Malos Aires” arrastraron tempestades con el aterrizaje forzoso del cuerpo del delito, en la ciudad Porteña. Ya es Imposible no morir de nauseas, con la “basura” acumulada en esta V República. Este caso, nos retrotrae al “modus operandi” (que para evitar dejar huellas de sus ilícitos) utilizaron los recién estrenados “revolucionarios”. Se llamó entonces la corrupción portátil. Compraban de todo y al contado. Para ello transportaban maletines repletos de dinero, lo que obligaba a los vendedores a equiparse con maquinitas contadoras de billetes. Ahora, se sofisticaron y usan testaferros. El capitalismo revolucionario arrasa con el país.
La crisis financiera mundial asoma sus extendidas fauces. ¡Estamos mal e iremos peor! Opina un economista de larga trayectoria, que “la dependencia casi absoluta de la cotización del petróleo, nos hace vulnerables a los cambios que ocurran en los precios”. Hay preocupación, porque la deuda externa según conocedores de la materia, “se ha incrementado de enero a junio en “9,7% alcanzando un 80% de las reservas internacionales.” También mencionan los 300 millones de dólares “enganchados” en notas estructuradas emitidas por Lehman Brothers que pierden 80% de su valor. ¡Una nimiedad, para una revolución derrochadora!... ¿Será que Lula salvará a Venezuela “cooperando” con parte de las Reservas Internacionales de Brasil?...
Lo cierto es, que mientras intentan distraernos con un proyecto de energía atómica, las Represas del país agonizan por el abandono; el sistema eléctrico y los acueductos colapsan por falta de mantenimiento y de inversión, cuestiones éstas no heredadas de la debacle del imperio, sino consecuencias directas del empeño Castrista y castrante de instaurar por las buenas o por las malas, el comunismo en América Latina, utilizando nuestros ingresos para ello.
La crisis económica global traerá la reducción de la demanda petrolera; la caída de los precios del barril; la imposibilidad de créditos; se elevarán los costos de los alimentos y la hambruna se tragará a los gobernados. ¿Pagaremos las importaciones con las barajitas de María Lionza?... ¿De dónde sacaremos los rublos para pagarle los empréstitos a Rusia, por las armas compradas para “asustar” a Colombia, al Imperio y a la disidencia?... ¿Y los dólares para pagar la deuda externa?... ¿Y los bolívares para pagar la interna?... ¿Cuál de esos interesados amigos gobernantes, que se aprovecharon de nuestra bonanza petrolera, le tenderá su mano a Venezuela?...
El régimen confunde soberanía con soberbia, al informe de CIDH que presentó Vivanco, lo recibieron como si fuera un misil de altísima potencia y a su redactor lo pusieron de patitas en la calle. A Colombia, se le irrespeta y se le provoca, permitiendo que un grupo anárquico aliado al gobierno, inaugure una plaza y devele un busto del narco-terrorista y asesino Marulanda. Un ejemplo más, de la pobreza moral y ética de un régimen corrupto y corruptor.
El Ministro encargado de velar por la seguridad de los ciudadanos, nos sorprende al informarnos sobre sus “políticas de anticipación”, de “acondicionamientos de hábitat,” como si no existiese un hampa organizada y apertrechada con granadas y otras armas de guerra. Una mafia que actúa a sus anchas, por la ausencia de autoridad y de justicia. ¿Cuál es la razón para no desarmarlos?...
En cambio, a los periodistas y a dirigentes políticos, se les atropella, se les hostiga. Con actitudes abusivas se les retienen sus pasaportes o se les anulan. Por defender la Constitución y por rechazar la imposición del continuismo, una exaltada comunista declara “objetivo militar” a Globovisión y al El Nacional, rebuznos de la paranoia desatada, por la futura pérdida anunciada en todas las encuestas. Los que se han vivido a Venezuela, ya no convencen con montajes ridículos de conspiraciones y de magnicidios; tampoco asustan con los milicianos que prometen apostar en los Centros de Votación, ni con sus “batallas” anunciadas a golpe de diana.
¡A cuidar y a defender los votos!... pues de lo contrario, seremos declarados prisioneros de guerra y fusilados, por los “batallones” del PSUV.
Myriam Obadía
mybuho7@attglobal.net
Abogada venezolana