En un clarísimo intento de calmar a los ciudadanos, no sólo los de su país pero sí fundamentalmente, y de mostrar un tono positivo, George Bush les ha insistido a sus interlocutores que "haremos todo lo que sea necesario y saldremos de ésta, y la economía mundial se hará más fuerte como resultado" de ello.
El presidente de EE UU también ha afirmado que cooperará con el resto de los países para resolver la crisis económica y ha insistido en que "estamos metidos en esto juntos y saldremos juntos". Bush ha hecho esta declaración en la Rosaleda de la Casa Blanca y acompañado por los ministros de Economía de los países del G-7, con los que se ha reunido -tras la reunión de estos, que volverán a hacerlo este domingo- para estudiar los pasos necesarios para atajar la crisis.
Golpeados por billones de dólares en pérdidas de riqueza, los inversores de todo el mundo han puesto sus esperanzas en una acción decidida del Grupo de los Siete países más industrializados.
Después del cierre de los mercados, el G7 en su reunión indicó que la situación requería de "una acción urgente y excepcional" y prometió dar los pasos necesarios para descongelar los mercados monetarios, pero no mencionó cuales serán.
El grupo afirmó asimismo que se usarían todos los medios disponibles para prevenir que instituciones importantes para el sistema caigan, y asegurar que los bancos pueden conseguir capital de fuentes públicas o privadas.
En esa línea, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, afirmó por su parte que Estados Unidos está desarrollando planes para seguir comprando acciones de instituciones financieras si es necesario para detener las turbulencias del mercado.
Más garantías
Los analistas, sin embargo, no quedaron convencidos de la eficacia del G7. "Los mercados quieren más garantías de que habrá un respaldo mundial unido a los bancos, pero hasta ahora no se escucha eso", afirmó Kim Rupert, director gerente de renta fija mundial de Action Economics LLC en San Francisco.
El jefe de deuda latinoamericana de Ideaglobal, Enrique Alvarez, también se mostró decepcionado por el comunicado del G7.
"Creo que tienen que tener un compromiso más fuerte para encarar la paralización de los mercados de créditos y la absoluta falta de confianza del mercado en el liderazgo de los gobiernos del G7", dijo Alvarez.