Ni las reuniones del G-7, ni la cumbre del Eurogrupo ni las machaconas declaraciones de unos y otros. El persona, la ciudadanía no se entera de lo que pretenden hacer con los bancos. Muchas preguntas sin responder y el Consejo de ministros que comienza ahora podría servir para aclarar muchas cosas.
Primero. Habría que aclarar, de una vez por todas, quién va a pagar esta "juerga". Los 30.000 millones, ampliables a 50.000 deberán salir de alguna parte. Según el vicepresidente Solbes, "mediante operaciones financieras" del Tesoro Público. Suponiendo que sea así, habría que aclarar una contradicción como es el hecho de que prácticamente no hay dinero en el país, y hay que financiar 30.000 millones.
Segundo interrogante. Aunque los 30.000 millones se financiasen mediante deuda pública, diez mil de esos treinta mil tienen que ponerse ya encima de la media. Habrá que habilitar un crédito extraordinario y habitualmente este tipo de operaciones requieren la intervención bancaria. Pero, ¿como se va a hacer si es precisamente para rescatar los bancos para lo que se requiere tal cantidad?.
Hay otros interrogantes como son saber a través de cual mecanismo se va distribuir este dinero entre los bancos y cuales serán las cautelas que se adoptarán para que no se concentren las ayudas en unas pocas entidades.
Pero lo más importante de todo. La banca española tiene que afrontar, a corto plazo vencimiemntos importantes para los que no tienen dinero y que sobrepasan los 30.000 millones. ¿Como se ha a hacer para abonar las obligaciones de pago correspondientes?. Esa es la pregunta del millón.