Siguiendo las directrices de este plan del Eurogrupo, todos los Estados miembros --encabezados por Reino Unido, Alemania, Francia y España-- han anunciado ayudas de casi 2 billones de euros para capitalizar con fondos públicos a los bancos en dificultades y garantizar los préstamos interbancarios.
Precisamente el vicepresidente español
Pedro Solbes, en una rueda de prensa, quiso quitar hierro a la drástica bajada de las bolsas, incluyendo a la española, insistiendo en que "
los efectos de estas medidas tardarán algo", y recomendando paciencia porque aún no ha habido tiempo para ello.
Unos efectos que está seguro se producirán, aunque no especificó plazos porque "
no pueden ser inmediatos ni lineales". También insistió en que lo más importante ahora mismo es generar un clima de confianza y eso, en su opinión, se está logrando.
Solbes negó que el Gobierno ni su ministerio,
"que algo debía saber, ¿no?", dijo, tenga planes o sepa nada de las posibles fusiones bancarias a que se refirió el presidente
Zapatero por la mañana. Eso en cuanto a su posición personal, pero fue preguntado sobre si comparte la opinión del presidente quien en la sesión de control del Congreso consideró
"probable" que se produzcan procesos de fusiones y reestructuraciones en el sistema financiero español.
Y Solbes matizó que Zapatero se ha limitado a suscribir la opinión del gobernador del Banco de España,
Miguel Angel Fernández Ordóñez, quien había apuntado ese escenario como una "
posibilidad". "Es una posibilidad, algo que no descarta nadie", afirmó.
También descartó que se vaya a incentivar otra fusión, la de las Cajas de Ahorro.
En la buena dirección
También el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo,
Jean Claude Juncker, consideró que la reacción de la bolsa al plan de rescate europeo "
va en la buena dirección", pese a las caídas registradas esta mañana en la apertura de las principales plazas europeas, motivo por el cual reclamó mirar
"a medio plazo" su evolución y no a corto plazo.
"Creo que hemos tomado un abanico de decisiones buenas" para hacer frente a la crisis económica al recordar que "la reacción del mercado, en cuanto a la bolsa se refiere se mueve a su juicio
"en la buena dirección", recalcó Juncker.
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea,
Jose Manuel Durao Barroso, defendió esta mañana la respuesta coordinada que ha dado la Unión Europea para hacer frente a la actual crisis financiera y recalcó que, a su juicio, la actual crisis
"sólo confirma la necesidad de tener una manera clara de tomar decisiones en la Unión Europea". "Por ello necesitamos el Tratado de Lisboa", recalcó
Los países de la eurozona aprobaron capitalizar con fondos públicos los bancos con dificultades y garantizar los préstamos interbancarios para reactivar este mercado, que se encuentra paralizado por la desconfianza entre las entidades.

El lunes, cada Estado miembro anunció la cantidad de dinero que dedicará para insuflar liquidez a sus entidades. En total, se trata de casi dos billones de euros, según explicó
Durao Barroso, cantidad que duplica ampliamente los 700.000 millones de dólares previstos en el plan de Estados Unidos. En el caso de España, el Gobierno anunció 100.000 millones de euros en avales a los bancos, que se suman al fondo de hasta 50.00 euros para comprar activos sanos.
Los Veintisiete reiterarán su compromiso de seguir tomando las "
medidas necesarias" para
"reservar la estabilidad del sistema financiero, apoyar a las instituciones financieras importantes, evitar las quiebras y garantizar la protección de los depósitos de los ahorradores", según recoge el borrador de conclusiones. Asimismo, aprobarán la puesta en marcha de una "
célula de crisis financiera", formada por la presidencia francesa, el presidente de la Comisión, el presidente del Banco Central Europeo,
Jean-Claude Trichet, y el del Eurogrupo,
Jean-Claude Juncker, que
"velará por la buena coordinación de los diferentes actores y propondrá en su caso una reacción común".