Entre 1.200 (según la Federación de Mujeres Progresistas) y 1.400 mujeres (según Médicos del Mundo) se prostituyen en Madrid. Así lo denunciaron ambas organizaciones a finales de marzo, aportando una cifra al debate sobre la explotación sexual. El Ayuntamiento de Madrid no dispone de datos oficiales.
Entre ellas, según Médicos del Mundo, destacan las prostitutas latinoamericanas, seguidas de las procedentes de países del este de Europa y las subsaharianas. Por su parte, los datos de la Federación de Mujeres Progresistas revelaron que la región es una de las que mayor número de afectadas por la trata de blancas presentan, "aunque, tal y como refleja la Guardia Civil en sus informes, nos tememos que estos datos obtenidos no son realmente ni la mitad de las cifras reales", afirmó su presidenta, Yolanda Besteiro.

Sobre el perfil de las mujeres explotadas, el informe establece que el 95 por ciento son extranjeras y, de ellas, más de la mitad proceden de Iberoamérica. Además, siete de cada diez vienen a España sin saber que van a ser obligadas a ejercer la prostitución. La presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas afirmó también que "dos terceras partes de los hombres de nuestro país utilizan los servicios de la prostitución".
Pocas semanas antes, el colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas Hetaira había criticado la "persecución" de la que son objeto las trabajadoras del sexo por parte del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y de la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, desde que llegaron al Ayuntamiento, y pidió que se reconocieran sus derechos sociales y laborales.
La portavoz de Hetaira, Cristina Garaizábal, calificó los efectos del Plan contra la Esclavitud Sexual aprobado por el Consistorio en 2004 de "devastador" para las prostitutas. "Supone un acoso policial permanente, detenciones y deportaciones de prostitutas inmigrantes que no tienen regularizada su situación, persecución arbitraria de prostitutas y clientes con amenazas y humillaciones, crecimiento de pequeñas mafias y chulos en la defensa de un espacio cada vez más reducido y acosado, y enfrentamiento entre las propias trabajadoras del sexo porque cada vez es más difícil trabajar en las calles de esta ciudad", explicó Garaizábal.
Sensibilización y restricciones de tráfico
Durante estas semanas, el Ayuntamiento de la capital puso en marcha una campaña contra la prostitución cuyo lema rezaba “porque tú pagas, existe la prostitución”. Una medida que la Asociación Nacional de Empresarios de Bares de Alterne (Anela) calificó como "injuriosa, absurda y estrafalaria por intentar criminalizar a empresarios y clientes".
En junio llegó el cierre al tráfico de la colonia Marconi, en el distrito de Villaverde, tras publicarse un decreto que declaraba la zona como área de circulación restringida. El delegado de Seguridad y Movilidad, Pedro Calvo, aseguró que el objetivo consistía en “responder a una demanda vecinal" después de que el cierre fuera anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que detectó un error de forma en su ejecución. El cierre de la colonia Marconi ya se puso en marcha en agosto de 2005 dentro de un plan para erradicar la prostitución de la zona, pero el PSOE recurrió judicialmente la iniciativa, al entender que atentaba contra el artículo 19 de la Constitución, el referido a la libertad de circulación.

El recurso del PSOE fue aprobado por el juzgado contencioso administrativo número 1 de Madrid al considerar que la decisión no se ajustaba a derecho, motivo por el que la anuló en julio de 2006. “Esta es una respuesta a las demandas de los vecinos, que ven cómo determinadas actividades que tienen lugar en el espacio público, entre otras la prostitución, estigmatiza el barrio e impide a los vecinos hacer un uso adecuado del espacio público", justificó el delegado, indicando que "esta es una medida proporcionada a su objetivo", dijo Calvo.
Por su parte, IU señaló que el nuevo cierre de la colonia solo conseguiría "invisibilizar la prostitución pero no resolver el problema".