Los sindicatos docentes convocaron a un paro nacional para este martes en rechazo a los graves incidentes ocurridos en la Ciudad de Buenos Aires que dejaron un saldo de al menos seis heridos, tras la decisión del gobierno de Mauricio Macri de impedir la instalación de una carpa frente al edificio de la Avenida de Mayo al alegar que los docentes porteños no tenían autorización para hacerlo.
El secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y miembro de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Francisco Nenna, llamó a un "paro nacional de 24 horas para este martes en todas las jurisdicciones en repudio a los hechos de violencia" ocurridos frente a la Jefatura de Gobierno.
La medida de fuerza será acompañada por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que llamó a un paro a partir del mediodía. Tras los incidentes, el ministro de Educación de la Nación, Juan Carlos Tedesco, llamó al diálogo para resolver el conflicto, y aseguró a Télam que la resolución "no pasa por la vía autoritaria y cerrada".
El ministro aclaró que la Nación "no puede asistir financieramente a la Ciudad en términos de salarios docentes. Se asiste a las once provincias más pobres y la Ciudad de Buenos Aires, con el ingreso per cápita que tiene, está lejos de serlo".
El ministro respondió así a un pedido urgente de reunión que le formuló el ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski en la que pedía dialogar "sobre la situación salarial de los docentes en la provincias".
En respuesta, el ministro porteño dijo que pidió una reunión hace cuatro meses para hablar del conflicto docente que hoy afecta a catorce provincias de todo el país.
También el ministro de Interior Florencio Randazzo se refirió a los incidentes y consideró que Macri "pide diálogo y consenso con los sectores más beneficiados de la Argentina y es duro e intransigente con los maestros: comienza a sincerar su manera de gestionar con su pensamiento".
Y agregó: "Más que servir café para encontrar el diálogo, como lo planteó en otra oportunidad, tendría que ser anfitrión como Jefe de Gobierno para resolver sus problemas".
Los docentes iniciaron una vigilia de cien horas, y como parte de su protesta, pretendieron instalar una carpa en la vereda frente a la sede de la Jefatura del Gobierno porteño, pero las autoridades efectuaron una denuncia en la Fiscalía Contravencional argumentando que no tenían la autorización correspondiente.
La fiscal de turno ordenó, entonces, impedir la instalación, por lo que los docentes se enfrentaron con la Policía. En ese primer episodio, el vocero de prensa de UTE, Alejandro de Michelis y la secretaria general de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Stella Maldonado, resultaron heridos, al igual que un director de una escuela del barrio de Villa Lugano.
Tras estos violentos sucesos, los docentes porteños anunciaron parar sus actividades mañana, en repudio a la represión, una medida que se suma a la ya anunciada para el 28 y el 29 de octubre.
Sin embargo, por la tarde, volvió a recrudecerse la protesta, cuando los docentes lograron colocar la carpa, lo que quiso ser impedido por la Policía que lanzó algunos gases lacrimógenos que afectaron al menos a tres docentes, que debieron ser atendidos en el Hospital Argerich.
Este nuevo episodio motivó la solidaridad de otros gremios docentes que finalmente resolvieron el paro en todo el país.
A última hora de la tarde, el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri brindó una conferencia de prensa junto a la vicejefa, Gabriela Michetti, y el ministro Narodowski, en el que repudió el nuevo paro anunciado por los docentes.
"Lo que vimos hoy me llena de tristeza....forzando una situación con una carpa absurda para robarle otro día de clases a los chicos", dijo Macri.
Y en este sentido, recordó que el pedido de autorización para instalar una carpa se hace con diez días de anticipación, un hecho que según el jefe de gobierno porteño no se cumplió.
Según Macri, hubo un intento de negociación con los docentes para que colocaran la carpa en la Plaza de mayo, pero los gremios no aceptaron.
"Por este camino no se va", dijo Macri, y agregó: "no podemos seguir defraudando a los padres que quieren educar a sus hijos".
Según Macri, "no hay mala voluntad: no tenemos los recursos" para aumentar los salarios este año.
Los docentes porteños mantienen desde agosto pasado un prolongado conflicto con el gobierno de Mauricio Macri, en reclamo de un incremento salarial de un 20%, devolución de la totalidad de las becas a los estudiantes y mejora en cantidad y calidad de las viandas a los comedores escolares.
Con el paro y el anunciado para el 28 y el 29, los docentes de la Ciudad habrán realizado ocho jornadas de protesta.
De acuerdo con el ex ministro de Educación de la Nación y actual senador porteño, Daniel Filmus, ésta será la primera vez desde el año 2000 que en la Ciudad de Buenos Aires no se cumplen los 180 días de clases que establece la ley.
Los legisladores repudiaron la represión a docentes
Los diputados opositores cuestionaron al jefe de gobierno por su postura "autoritaria" frente a la protesta docente y repudiaron los incidentes registrados este mediodía, cuando se impidió a los maestros instalar una carpa en el marco de la vigilia de 100 horas que realizan frente a la sede de la Jefatura de Gobierno.
Legisladores de la oposición porteña cuestionaron este lunes a Mauricio Macri por su postura "autoritaria" frente a la protesta docente y repudiaron los incidentes registrados en la Jefatura de Gobierno, donde se impidió a los maestros instalar una carpa.
"Es muy llamativo que se termine reprimiendo a los docentes que, justamente, son los que estaban reclamando un aumento salarial", dijo el legislador Diego Kravetz, titular de la bancada K en el Parlamento de la Ciudad.
El diputado, presente en la protesta docente frente a la Jefatura de Gobierno porteña, pidió que Macri "abra un canal de diálogo para reencauzar este conflicto" y señaló, en ese sentido, que la Legislatura colaborará "con todo lo necesario" para destrabar la situación de los maestros.
Al respecto, el legislador de Diálogo por Buenos Aires Aníbal Ibarra consideró que "Macri pretende resolver conflicto a través de la Policía, así como cuando denunció ante la Justicia a los estudiantes secundarios que tomaron escuelas".
"Esto refleja un criterio autoritario que, en lugar de dialogar y llegar a un acuerdo, pretende doblegar a través de la denuncia o de la represión", afirmó y agregó que "éste es Macri y ésta es la auténtica Gabriela Michetti".
El diputado Eduardo Epszteyn, en tanto, destacó "no hay politización del reclamo educativo, sino que lo que hay en el gobierno de Macri es neoliberalismo puro y duro".
"Son los mismos asesores y el mismo autoritarismo de (el ex gobernador de Neuquén Jorge) Sobisch", dijo en alusión al ex mandatario provincial que estaba al frente de la Provincia cuando ocurrió el asesinato del maestro Carlos Fuentealba, durante una represión policial.
Por último, el legislador Martín Hourest, de Igualdad Social, aseveró que "Macri está apelando a la estrategia tatcheriana de buscar la confrontación abierta con los maestros para vaciar a la educación pública".
"El jefe de gobierno no escucha los reclamos, se encierra en su discurso y viene demostrando repetidamente que no tiene capacidad de diálogo", evaluó