El Sevilla, con goles de
Romaric y
Renato, ha sabido este jueves superar con facilidad y sin demasiados esfuerzos al Stuttgart alemán, encarrilando su marcha en esta primera jornada de la fase de grupos de la Copa de la UEFA, en la que busca entrar en la ronda de dieciseisavos e ilusionarse con la posibilidad de conseguir su tercer trofeo de campeón de este torneo europeo.
Por su parte, el Racing de Santander cosechó su primera derrota en la fase de grupos de la Copa de la UEFA al perder (1-0) en su visita al Twente holandés. Los cántabros han jugado un gris partido y apenas han dispuesto de ocasiones de gol en los noventa minutos. El holandés
Denembom marcó en elminuto seis.
Y el CSKA de Moscú amargó sobremanera el debut del Deportivo de La Coruña en la fase de grupos de la UEFA después de caer por 3-0 en el estadio Luzhniki de Moscú. Una derrota que agudiza su trayectoria esta temporada, que sólo ha sido capaz de ganar tres encuentros. Al Madrid y Numancia en Liga y al Brann en la vuelta de la primera ronda de la UEFA. Unos guarismos pobres para un equipo diseñado para no sufrir esta campaña.
Y es que los gallegos jugaron dormidos, como ya les ocurrió en Noruega ante el Brann, y en apenas tres minutos encajaron dos goles por obra de Alan Dzagóev. Por ahí llegaron los males de los de Lotina, en su defensa. Lopo y Zé Castro no transmitieron seguridad y Manuel Pablo demostró estar algo lento para frenar el poderío de Vágner Love, una bestia en los últimos metros. Así se fraguó el segundo del encuentro.
Una internada del brasileño dejó sentado a Lopo y su pase de la muerte conectó con Dzagóev, que empujó a gol libre de marca. El Deportivo hacía aguas, y Lotina no tomaba cartas en el asunto. Antes, el joven Dzagóev había abierto el marcador con un impecable libre directo al borde del área. Una losa demasiado pesada para el equipo herculino que sólo respiraba cuando el balón lo tenía Valerón.
Los Valeri Gazzaev ampliaron su renta con una buena jugada que se enhebró en el costado derecho. Una combinación que acabó en los pies de un Vágner Love con mucho hambre. Lopo, una vez más, no llegó a tapar el disparo, y Aranzubia no pudo hacer nada para impedir el tanto (3-0, min.61).
Al final, derrota sin paliativos que deja tocado a un Deportivo, que espera encontrar en el Sporting de Gijón su mejor medicina para curar la imagen dejada hoy en Rusia. Ni el césped artificial, ni la hora del encuentro pudieron ser excusa.