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El último SMS

lunes 03 de noviembre de 2008, 13:35h
Actualizado: 05 de noviembre de 2008, 10:32h
Somos unos vagos, y unos impresentables también. El último negocio de Madrid, (y cuando digo último es cierto), consiste en enviar el pésame a través de un SMS. Un mensaje previamente redactado por la Empresa Mixta de Servicios Funerarios y al que sólo le hace falta poner el nombre del familiar del difunto. ¡Qué dejadez!, habrá quién deje redactados los pésames de sus amigos pendientes sólo de la fecha de entrega. Y, encima dirán que es “su más sentido pésame”. Nunca hemos estado muy dotados para la oratoria fúnebre, en numerosas ocasiones se han escuchado estupideces de a kilo como aquel que le dio la “enhorabuena” a la viuda porque se puso nervioso y no acertó con el comentario. O los que dicen: “¡lo que le hubiera gustado ver el gol de Agüero! Nos tira el humor negro.

Tampoco es plan que volvamos a los tiempos de los coches fúnebres tirados por caballos negros que tenían aspecto de chicas de coro, con esos penachos tan grandes y unos extraños correajes a modo de ligas que les ponían. Desde que Manolo Summers y Tico Medina pensaran en el guión de “Del rosa al amarillo”, nuestra manera de convivir con la muerte ha cambiado bastante. Y de un respeto solemne hemos pasado a una coña impropia con los finados, ya sólo falta contratar a una orquesta de jazz para que anime el cortejo como si fuera Nueva Orleáns.

A los cementerios hay que ir con respeto y con cuidado, este fin de semana una señora que entró viva salió mal parada porque cayó en una fosa del camposanto de Colmenar de Oreja. Alguien había dejado una plancha de uralita y ella se precipitó en la emboscada hasta dar cuerpo a tierra pero dos metros y medio por debajo del nivel del mar. Como para habernos “matao” que decía el castizo.

Los libros de Educación para la Ciudadanía deberían incluir un apartado sobre cómo dar el pésame y no hacerlo de manera mecánica. Con un abrazo basta, pero hay que darlo en persona, sólo faltaba que se pusiera de moda la plañidera que te llora por encargo.

Y eso que el finado que recibe el SMS a través de su pariente no tiene derecho a réplica, en otro caso seguro que respondería: “tus muertos”. Y con razón.

correo@rafaelmartinezsimancas.com
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