El Rey dijo este martes que hay que aprovechar nuestra posición internacional y que "no podemos bajar la guardia ni quedarnos detrás de nuestros competidores", de cara a "asegurar y promover el crecimiento económico de España" y el bienestar de los españoles. Con esas palabras Don Juan Carlos inauguró la Asamblea General de Cámaras de Comercio, Industria y Navegación de España, que reúne a 87 organizaciones. La Cámara de Madrid está presente con varios stand y el Camerbús.
El Rey, acompañado del presidente del Consejo Superior de Cámaras, Javier Gómez-Navarro, presidió la ceremonia inaugural en el Palacio de Congresos, que gestiona Madrid Espacios y Cogresos. Don Juan Carlos destacó en su discurso el éxito empresarial creciente que conlleva una integración cada vez mayor en el entorno europeo e internacional. En ese contexto, puntualizó el Monarca, las Cámaras de Comercio deben cumplir su auténtica razón de ser: "La representación, promoción y defensa de los intereses generales del comercio, la industria y la navegación".
Además, y entre las numerosas tareas que deben acometer las Cámaras para dar respuesta a las aspiraciones de progreso de España y los españoles, el Rey incluyó la de "estimular las vocaciones empresariales, reduciendo trabas y dificultades a sus promotores, fomentando una mentalidad que propicie la iniciativa y el libre ejercicio de la actividad emprendedora".
Don Juan Carlos, que una vez más hizo público el respaldo de la Corona a cualquier iniciativa empresarial española, pidió que se adopten modelos de crecimiento sostenibles y respetuosos con el medio ambiente. Todo ello, añadió el Rey, sin olvidar que los avances colectivos se han de sustentar "de forma prioritaria en la educación y la formación, así como en la investigación y la innovación".
Gómez-Navarro y Mejía, en sus respectivas intervenciones ante la Asamblea, agradecieron el respaldo de la Familia Real, especialmente la presencia del Rey en los distintos foros internacionales en favor de las empresas españolas. Estuvieron también en la mesa presidencial el comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, y el presidente de la CEOE y de la Cámara de Comercio de Madrid, Gerardo Díaz Ferrán.
La Cámara de Comercio de Madrid está presente en la Asamblea que se celebra en el Palacio Municipal de Congresos con varios stand en los que muestra sus actividades, desde el Vivero Virtual de Empresas al Servicio de Asesoramiento Tecnológico. Ádemás de esta información en el marco de la Feria de Productos Camerales, la Cámara de Madrid ha desplazado a la Asamblea el Camerbús, la oficina móvil de este organismo.
Recuperar la productividad
Por su parte, el presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Javier Gómez-Navarro, señaló que aunque existe una importante pérdida de competitividad, "las encuestas son más alarmantes de lo que refleja la realidad". Gómez Navarro destacó que la economía española tiene que recuperar la productividad, "con una innovación tecnológica" y dando la importancia que se merece a las redes de distribución, "que España siempre ha despreciado y son elementos fundamentales en el mercado exterior".
Gómez-Navarro se mostró en contra de la condonación de deudas a países más pobres porque genera una "cultura económica negativa", ya que "se acostumbran a no producir nada y a vivir de la limosna internacional", lo que hace que el país no se desarrolle. También criticó la modificación del Código Penal que contempla el delito para las sociedades y no para las personas, "con un grado muy grande de discrecionalidad por parte de los jueces".
Por último, aclaró que las Cámaras desearían participar en la gestión de los aeropuertos sólo en el caso de que el modelo actual fuera modificado, al que calificó, en cualquier caso, de "exitoso". Sobre el nombramiento de Gerardo Díaz Ferrán como nuevo presidente de la CEOE, mostró su "satisfacción" y auguró que "habrá una colaboración entre ambos organismos estrecha y activa para apoyar a las empresas". Gómez-Navarro señaló que fue compañero de carrera de Díaz Ferrán y que eran amigos desde hace cuarenta años y lo definió como un "estupendo" empresario y una persona "con características que le facultan para ello".