En la ceremonia de constitución de la Fundación del Museo de la Semana Santa de Cuenca, de la que es presidente de Honor, José María Barreda afirmó que "está bien que relacionemos la capitalidad europea con nuestra Semana Santa, porque forma parte de nuestras señas de identidad, de nuestras raíces, nuestra cultura y nuestras creencias. Algo que consideramos fundamental", dijo.
En su discurso, Barreda ensalzó el papel del Museo "que hace de Cuenca una ciudad dinámica e innovadora, que mira hacia el pasado y también hacia uno de los acontecimientos más importantes de la ciudad". Asimismo, el máximo mandatario tuvo palabras para el resto de instituciones, a las que aseguró que hay un mandato implícito que lleva a las administraciones hacia el entendimiento.
Barreda es el presidente de Honor de la Fundación, cuyo presidente ejecutivo es Jorge Sánchez Albendea, presidente de la Junta de Cofradías de la Semana Santa de Cuenca, y en la que las vicepresidencias están ocupadas por la consejera de Cultura, Turismo y Artesanía, Soledad Herrero; el alcalde de Cuenca, Francisco Pulido, y el presidente de la Diputación provincial, Juan Ávila.
Precisamente, Sánchez Albendea abordaba la jornada con optimismo, después de los problemas que ha sufrido la constitución de esta Fundación. El presidente ejecutivo recordó que tanto el Museo como la Fundación han exigido "mucho esfuerzo, mucho trabajo y muchas noches en vela".
El gobierno regional aporta 60.000 euros a la Fundación, frente a 50.000 del Ayuntamiento de Cuenca y 20.000 de la Diputación, mientras que los cinco patronos privados aportan 7.000 euros cada uno. La Fundación tiene como objetivo contribuir al conocimiento y difusión cultural de la Semana Santa de Cuenca, propiciando el intercambio con otras fundaciones, colectivos o asociaciones de hermandades.