La Comunidad de Madrid es la autonomía en la que se realizan más tratamientos de fecundación 'in vitro' al año, un 21,3 por ciento del total nacional, según afirmaba en agosto el II Estudio sobre Infertilidad y Tratamientos en España 2008.
Con estos datos, recopilados por la Asociación Pro Derechos Civiles Económicos y Sociales (Adeces) en agosto, se pretende reclamar a las Administraciones Públicas un "compromiso más decidido con un problema de nuestro tiempo que afecta a unas 860.000 parejas en nuestro país y crece a un ritmo de 16.000 nuevos casos anuales".
Entre los hospitales con tiempos más dilatados de espera del país para acceder a este tipo de tratamiento se encuentra el 12 de Octubre de Madrid, en el que se han alcanzado casi los cuatro años.

En general, los tiempos de espera medios en la sanidad pública varían según los tratamientos desde los 105 días en inseminación artificial (IA), hasta los 493 días en la fecundación 'in vitro' (FIV), pasando por los 360 de la técnica de Ovodón.
Restricción en atención a la edad
Aunque legalmente no existe una edad máxima definida en la que poder realizar los tratamientos, salvo recomendaciones científicas sobre la materia, los tiempos de espera "derivados de la falta de medios de las unidades en funcionamiento, junto con el incremento del número de parejas o mujeres que deben afrontar la infertilidad, está obligado al sistema público a que la atención de las mujeres se restrinja a determinadas edades", recoge el estudio.
Así, la edad media de atención a las mujeres en centros públicos es de 40 años, es decir, cinco años menos de la que se registran en centros privados. En cuanto a la práctica de FIV, la edad máxima inferior registrada en centros públicos es de 39 años y la superior de 40, mientras que en los centros privados esta horquilla oscila entre los 40 y los 43 años. Respecto a la ovodonación en centros públicos, la edad máxima inferior de atención registrada es de 35 años (Vizcaya) al objeto de evitar la lista de espera y en el extremo superior 50 años (Coruña). En los centros privados la horquilla para esta técnica está más concentrada, ya que las edades de atención registradas oscilan entre los 45 y los 50 años.
La esperanza de tener un hijo, el retraso en la adopción de la decisión y los límites establecidos por la sanidad pública obligan a muchas parejas o mujeres a acudir a los centros privados. El coste total de una inseminación artificial oscila entre los 400 y los 1.500 euros, mientras que la fecundación 'in vitro' y el ovodón tienen un coste que va desde los 4.000 euros a los 9.900, cantidades que habrá que pagar por cada intento realizado.
Sólo cinco comunidades, entre las que se encuentra Madrid, ofrecen información pública a través de su página web de este tipo de tratamientos ginecológicos.