Como un agente de migración puesto a prueba en su humanidad se presentará Harrison Ford en la película Crossing over, la cual estará a partir del 5 de diciembre próximo en las salas cinematográficas de Estados Unidos.
Después de interpretar a un presidente avezado y hábil para enfrentar a terroristas en Air force one, un arqueólogo aventurero en Indiana Jones y un hombre que busca probar su inocencia de un crimen no cometido en El fugitivo, Ford da un giro a su actuación interpretando a Max Brogan.
Ahora, Harrison, quien en su debut en el cine, en 1966, cobró 150 dólares y hoy en día se mantiene en el grupo selecto de los que ganan unos 20 millones de dólares por película, será un agente de Inmigración que muestra al mundo el escenario de los ilegales.
En el drama Cross over, dirigido por Wayne Kramer, Ford da vida a Max Brogan, quien se ve forzado a negociar con migrantes sin papeles, y después de arrestar a una ilegal trata de hacerse cargo de su hijo, lo que lo lleva a confrontarse con el estricto sistema migratorio.
El actor, quien es acompañado por Ashley Judd, Sean Penn y Ray Liotta, es parte medular de esta historia de esperanza de inmigrantes indocumentados que enfrentan condiciones adversas al llegar a Los Angeles en busca de una mejor vida.
La historia da seguimiento a la lucha de estas personas procedentes de varios países, mostrando la realidad que enfrentan cuando intentan alcanzar su propio sueño americano.
El director Kramer, quien es un inmigrante de Sudáfrica, también integró en el elenco a artistas como Jim Sturgess, Alice Eve y Alice Braga, entre otros.
Aunque en un principio la película se iba a estrenar en agosto y posteriormente el 3 de diciembre, la compañía de los hermanos Weinstein, encargada de la distribución, retrasó la salida buscando su mejor momento para la taquilla.