Un policía murió acribillado y otros cinco resultaron heridos ayer en una emboscada que les tendieron narcotraficantes encapuchados en la zona de San Germán, en la localidad de Ichilo Santa Cruz, cerca de la frontera con el trópico cochabambino. Los “narcos” dispararon y abatieron a los policías con tiros de escopeta y otras armas de fuego, en venganza por la destrucción de fábricas de cocaína en ese sector.
El director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico, Cnl. René Sanabria, informó anoche que el policía que perdió la vida fue identificado como Johnny Rubén Titirico Canaza y los heridos son el teniente Marcelo Milton Villarroel Orozco (responsable de la patrulla), el sargento segundo Pedro Teófilo Mamani Mamani, el sargento segundo Emilio Oliver Murga, el cabo Wilfredo Severo Yujra Pari y el policía Adalid Javier Chinche Adrián, que fueron evacuados por el grupo de los “Diablos Rojos” a hospitales de la ciudad de Santa Cruz, con un diagnóstico reservado y varias heridas de arma de fuego y perdigones.
La patrulla de Umopar Bulo Bulo, compuesta por seis agentes antidrogas ingresó a la zona de San Germán, al sindicato 1 de Mayo (ubicada a 35 kilómetros de Bulo Bulo, ya en jurisdicción cruceña), para destruir varias fábricas de droga encontradas en el lugar, considerado un foco rojo para el narcotráfico.
Luego de cumplir con su trabajo de incinerar las fábricas móviles de cocaína, entre las 12:30 y las 12:45 horas de ayer, se subieron a dos vehículos para salir de San Germán y se encontraron en el camino con un tronco que les bloqueaba el paso. Dos de los uniformados descendieron de una de las movilidades para levantar el tronco de madera, cuando “de manera criminal”, una ráfaga de disparos los alcanzó sin darles tiempo a la defensa. Los atacantes encapuchados dispararon a quemarropa contra los policías que esperaban dentro de los motorizados, al igual que a los dos uniformados que estaban fuera, levantando el tronco.
De acuerdo a una versión extraoficial a la que OPINIÓN accedió, “los que dispararon eran campesinos, lugareños de San Germán, nadie los molestó, los policías ya estaban saliendo después de cumplir la orden de destruir las fábricas. Lo que pasa es que ésa es una zona roja de narcotráfico, los campesinos están involucrados en ese delito, se molestaron y reaccionaron por la destrucción de las fábricas”, señaló la fuente.