Acompañada por el ministro de Asuntos Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, Betancourt señaló que durante su conversación con el jefe de Estado le manifestó su deseo para que no cese en la lucha por conseguir la liberación de todas las personas que se encuentran retenidas por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). "Estoy acá para pedirle al presidente Chávez que siga apoyando para alcanzar la libertad de todos aquellos compañeros que se encuentran en la selva", dijo Betancourt, que fue liberada de la guerrilla el pasado mes de julio mediante la 'Operación Jaque' desarrollada por el Gobierno colombiano.
Consideró que "la voz" del presidente Chávez les dio esperanzas para ver una "luz al final del túnel" y "sentimos que había una posibilidad de libertad". También agradeció al pueblo venezolano por acoger a su familia, y en especial a su madre, Yolanda Pulecio. "Mi madre, mi hermana, mis hijos encontraron aquí una familia y una segunda patria".
Betancourt señaló en declaraciones a medios locales que siempre ha soñado que Colombia y Venezuela estén unidas, ya que los considera países hermanos "y casi siameses porque dependemos el uno del otro", declaró con el objetivo de poner punto final a la crisis que se desató entre ambos países cuando el pasado 1 de marzo el Ejército colombiano atacó un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano provocando la muerte de 26 personas.
Asimismo indicó que esta visita a Chávez era de suma importancia, ya que "forma parte del esfuerzo para construir un mecanismo con la participación de los diversos mandatarios de Iberoamérica que facilite la liberación de quienes aún se encuentran en la selva" colombiana en manos del grupo insurgente, donde el 25 por ciento de sus efectivos son menores de 18 años.