Estos recursos del presupuesto reformulado 2008, de dos millones 200 mil bolivianos que aprobó el Consejo Departamental, estaban dispuestos para alimentación. Sin embargo, sólo se utilizó un 30 por ciento, es decir, 800 mil bolivianos.
El 15 de diciembre es el cierre de gestión y no se podrán utilizar los recursos prefecturales restantes hasta la aprobación del presupuesto 2009 que está previsto para el mes de febrero.
Alimentos
El Sedeges dispone, desde hace 10 años, de un prediario promedio de 5 bolivianos para la alimentación que consiste en desayuno, almuerzo, cena y dos refrigerios para más de cinco mil niños y ancianos acogidos en 96 centros y hogares del departamento.
Con el incremento, este mes, recibirán 6,50 bolivianos, que sigue siendo muy poco, tomando en cuenta el alza de la canasta familiar. Lo paradójico es que existen recursos para mejorar la alimentación de esta población vulnerable, pero por una inadecuada administración, los fondos serán devueltos a las arcas prefecturales.
El presupuesto reformulado debía ser utilizado desde julio de este año, sin embargo, la burocracia y demora en su aprobación, postergó la ayuda hasta este mes.
Responsabilidad
Todo este tiempo (cinco meses) los responsables de los hogares de administración delegada adquirieron créditos y préstamos personales para cubrir los gastos y en ningún momento hicieron faltar alimentos a esta población vulnerable que se encuentra acogida.
Según la presidenta de la Asociación de hogares de niños, niñas y ancianos (Ashona), Paula Vargas, a pesar de estos contratiempos, siempre se pensó en el interés superior que son estas personas de los centros y se sostuvo la situación lo más posible, cuando esta responsabilidad es exclusivamente del Estado.
Vargas lamentó que la respuesta del Sedeges no sea oportuna a sus solicitudes.