El alcalde de Alcobendas, Ignacio García de Vinuesa, pidió este jueves la intervención de la policía para que desalojaran del Pleno extraordinario municipal a los representantes sindicales que estaban protestando por la votación para la salida de Alcobendas de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). La propuesta salió adelante con los votos únicamente del PP.
Los sindicalistas se marcharon de las dependencias municipales junto con la oposición, que continuó sus protestas en las puertas del Ayuntamiento. La propuesta de abandono de la FEMP salió adelante únicamente con los votos de los representantes populares.
Alcobendas se convierte así en el primer municipio que aprueba salir de la FEMP, tras las polémicas declaraciones de su presidente, el socialista Pedro Castro, sobre los votantes de la derecha.
El portavoz del PP, Ramón Cubián, defendió esta decisión argumentando que "es de una gravedad extrema que el presidente de la FEMP diga que más de la mitad de sus miembros son tontos de los cojones", y agregó que "es una descalificación absoluta y las disculpas son insuficientes".
Por su parte, el portavoz del PSOE, Manuel Aragüetes, se mostró en contra de esta decisión, ya que, a su juicio, "no saca a Alcobendas sólo de la Federación Española de Municipios y Provincias sino también del Consejo de Municipios de Europa", y agregó que "se trata de un problema de partido y no institucional".
Asimismo, el edil socialista acusó al alcalde de ser "el brazo armado de la intolerancia, el despotismo y la desfachez, o sea de Esperanza Aguirre", y acusó al regidor de hacer esto por su carrera política y de poner en ridículo al municipio.
El alcalde de Alcobendas dejó la semana pasada sus funciones como vocal de la Comisión de Función Pública y Recursos Humanos y también como representante de la FEMP en la Mesa de Diálogo Social. Para García de Vinuesa, la actitud mostrada por Pedro Castro "es incompatible con la defensa de municipios como Alcobendas, gobernados por el Partido Popular por los votos mayoritarios de los vecinos".
Por último, el primer edil comentó que insultar a los votantes del PP, llamándoles "tontos de los cojones", "descalifica a este señor como presidente de la FEMP".