El presidente Felipe Calderón lamentó el asesinato de ocho militares ocurrido la víspera en Chilpancingo, Guerrero, y advirtió que a la violencia del crimen "responderemos con la acción firme del Estado".
Indicó que su gobierno seguirá con el esfuerzo operacional para garantizar la seguridad de los mexicanos y que hechos de ese tipo no intimidan a las Fuerzas Armadas, pues están más que determinadas a cumplir con su deber.
El mandatario recalcó que la muerte de los militares es consecuencia de la contundencia de los golpes que el Ejército mexicano ha dado a las organizaciones criminales y que han provocado una merma en su estructura tanto funcional como económica.
Durante la ceremonia para conmemorar el 193 aniversario de la muerte de José María Morelos y Pavón, Calderón dejó claro que "estamos decididos a llevar esa lucha en todas sus consecuencias".