Más de una decena de palestinos han muerto desde este lunes en la noche en la franja palestina por nuevos ataques de la aviación israelí enmarcados en la operación "Plomo Fundido", que ha provocado el mayor número de palestinos muertos en las últimas cuatro décadas.
Tropas aéreas y navales israelíes atacaron docenas de objetivos en Gaza, entre ellos edificios del gobierno de la franja, un campo de entrenamiento del movimiento islamista Hamas, un vehículo cargado de misiles Grad, lanzaderas de cohetes y una fábrica de armas, informó un portavoz militar.
El Ejército israelí ha atacado más 30 nuevos objetivos, indicó la portavoz, que señaló que en ese periodo las milicias palestinas han lanzado alrededor de 80 cohetes y proyectiles de mortero que han causado dos muertos y dejado a varios civiles y militares heridos.
A primera hora de la noche una mujer de 39 años falleció al recibir el impacto de un cohete Katyusha mientras esperaba el autobús en la localidad de Ashdod, situada a una distancia de unos 37 kilómetros de la franja.
También murió un sargento israelí de 38 años y otros 5 soldados resultaron heridos al impactar un cohete Kasam contra una base militar cercana a la franja, en la región de Nahal Oz.
La intensificación de los ataques aéreos está englobada, según la portavoz de las Fuerzas Armadas del país, la comandante Avital Leivovitz, "llevará bastante tiempo" y "continuará siendo por aire". No obstante, la atención del planeta está centrada en los continuos movimientos de tropas que Israel ha efectuado en torno a la frontera y que son la antesala de la ocupación terrestre de la Franja, anunciada igualmente por el Ejército en caso de querer "acabar la operación con mayor rapidez".