"Los responsables de la Comisión Europea pueden usar más su influencia ante Ucrania para garantizar el suministro de gas", dijo Putin en una reunión en Moscú con sus homólogos de Moldavia, Bulgaria y Eslovaquia.
Bulgaria y Eslovaquia son dos de los países europeos más afectados por el corte del suministro del gas ruso a Europa a través de Ucrania, pues dependen casi totalmente del hidrocarburo de Moscú para cubrir la casi totalidad de sus necesidades.
El primer ministro ruso también reiteró las acusaciones contra Ucrania al denunciar que "toma como rehenes a otros países" aprovechando su papel en el tránsito del gas ruso.
"Nuestros socios europeos se han convertido en auténticos rehenes de la disputa entre Rusia y Ucrania. Ningún país tiene derecho a tomar a otros países como rehenes aprovechando su papel de territorio de tránsito", añadió, en alusión a Ucrania.
Por su parte, desde Kiev, la primera ministra ucraniana, Yulia Timochenko, se declaró el miércoles dispuesta a reunirse con Putin para tratar de resolver la crisis del gas entre ambos países.