El Gobierno Municipal acaba de presentar su enésimo plan de lucha contra el ruido en la ciudad Madrid. Otra cosa no, pero, sobre plano, el Sr. Gallardón no para: 4 planes contra el ruido en 5 años. La realidad en cambio es bien distinta: Madrid continua siendo la ciudad más ruidosa de Europa.
Merece la pena comentar alguna de las "novedosas" medidas que el nuevo plan incluye. La más exótica, aquella que permitirá al Ayuntamiento expropiar la actividad del local que incumpla con la normativa municipal. Pongo un ejemplo: si una cafetería incumple la ordenanza, el gobierno municipal expropiaría la actividad del local pero no la propiedad del local. El contenido pero no el continente.
Menudo negocio: además de incentivar el incumplimiento de las ordenanzas a aquellos locales que marchen mal (a fin de cuentas, más que una expropiación éstos recibirían una indemnización por cese de actividad); la expropiación propuesta llevaría al contrasentido de que para cerrar un local, el Ayuntamiento debería pagar y no sancionar a aquellos locales que vulneren las normas municipales. La medida significa simple y llanamente premiar (no sancionar) al que incumple. Un desvarío. ¿No sería más sensato ordenar la clausura el localω medida posible con la actual ordenanza en la mano.
Con medidas como ésta, en palabras del Sr. Alcalde, "Madrid conquistará el silencio" (sic). En mi modesta opinión, Madrid sólo conquistará el silencio cuando el Ayuntamiento rompa con su silencio. Cuando el gobierno municipal aplique la ordenanza y defienda los derechos de miles de vecinos que denuncian el ruido en sus calles, y reciben la callada municipal por respuesta. Lo demás no es más que eso: ruido.
Pedro Sánchez.
Concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid.